OTRO ENFOQUE
Para tener éxito en publicidad como en política resulta clave el lugar desde donde se mira. Entender, comprender la realidad no es un asunto de cristales ni de espejuelos, como podría creerse, sino de localización: mirar desde el punto de vista de los consumidores, de los ciudadanos o de las familias y negocios.
Para la oposición, por ejemplo, el gobierno gasta mucho, se endeuda mucho, por lo que debe reducir sus gastos y hacer menos.
Así opinan el Partido Republicano en los EE.UU., el Partido Popular en España y el PRD en República Dominicana. La misma mirada del quehacer gubernamental.
¿Es verdad que el gobierno dominicano gasta mucho, demasiado?
¿Piensan así los productores agropecuarios que reclaman más canales, caminos vecinales y créditos? ¿Piensan así los hoteleros que piden más carreteras y acueductos? ¿Piensan así los padres y alumnos que protestan por mejores aulas, suficientes pupitres y porque se mejore la formación de los maestros? ¿No quisieran las madres trabajadoras con hijos, que hayan estancias infantiles de calidad donde dejar a sus pequeños mientras trabajan? ¿Piensan así a los desempleados que están a la espera de que el gobierno gaste en estímulos y subsidios a los empresarios privados para que aumenten/diversifiquen su producción y les ofrezcan empleos dignos?
Por supuesto que para esos negocios y familias el gobierno no gasta mucho, sino poco, muy poco.
Probablemente entiendan también que el gobierno gasta lo que no tiene y mucho en lo que no debe (empresas eléctricas, intereses de la deuda pública, subsidios a empresas que no lo necesitan, programas obsoletos). Que es otra cosa.
De ahí que el desafío al que nos convocan sea lograr que el gobierno tenga suficiente dinero para gastar y gaste en aquello que ellos, familias y negocios, necesitan que gaste para prosperar (redirigir el gasto). Que es muy distinto a la reducción del gasto que exige la oposición.
Fuente: www.perspectivaciudadana.com