Cuántas mujeres cristianas, que han realizado esfuerzos y han asumido la tarea con esmero de anunciar la palabra de Jesucristo.
Esas mujeres del ayer y de hoy, tienen un valor fundamental en el anuncio y vigencia de la fe Cristiana sin importar denominación religiosa.
Ellas que desde diferentes iglesias, son y serán las grandes transmisoras de la fe a los hijos. En la antigüedad se puede citar a Lidia, como una gran seguidora de la predicación de pablo. Tecla, que renunció al matrimonio por la fe…en fin grandes y olvidadas mujeres de fe.
Citar a perpetua como Mártir, mujer fiel a su creencia, mujer radical que se dejo matar antes que cambiar a la fe que respondia, hoy pensaríamos que fue demasiado radical.
A pesar del machismo, del antiguo mundo, estas mujeres se las ingeniaban para arraigar su fe en las comunidades primitivas, haciendo laborales o en el comercio.
Y su trabajo en la evangelización les era reconocido y llegaron a ser respetadas.
Lucas cita a Marta y María como la vida misma, dos mujeres con realidades distintas; pero movidas por su fe.Y tenían una preeminencia en su rol, a pesar de que eran sociedades complejas.
María Madre de Dios, María de Magdala, Esther o Judith, mujeres al fin, unidas por una sola razón desde distintas ópticas.