Se va octubre, como se van las olas, los hermososatardeceres en Puerto Plata y las noches de plenilunios y boleros y se van lasmarchas, aunque esperamos no se vayan las motivaciones y las esperanzas de unfuturo mejor para las enfermas de cáncer de mama.
Nuestro país, carece lamentablemente de estadísticasconfiables respecto al cáncer de mama. Y si no se poseen esos numeritos, escuesta arriba creer que serán efectivos, los programas dados a conocer desde elgobierno central y otros organismos oficiales.
A veces, uno se asombra (todavía nos queda esa capacidad),cuando conoce la situación del Instituto Oncológico Dr, Heriberto Pieter enrelación al subsidio que reciben del Gobierno.
Por igual, cuando se entera de las penurias y carencias dela Sociedad Dominicana de Oncología cuando tiene que decirle a una paciente queparte de su tratamiento sobrepasa sumas millonarias.
Las marchas no es que sean malas en sí. Como no lo es elmaterial y folletos de prevención que puedan repartirse. Lo no aceptable, es elabandono en que caen los programas anunciados durante el Mes de Lucha Contra elCáncer de mama.
No es de ahora que se ha anunciado la entrega de Mamógrafosa algunos hospitales dominicanos, a los fines de brindar de forma gratuita eseinteresante exámen a las damas que lo requieran.
Ha llegado esa modalidad a Puerto Plata? Dónde? DesdeCuándo?
No será burdo teatro, cuando se hagan realidades todas esaspromesas que se hacen con tanto énfasis y hasta solidaridad humana.
Simplemente, anhelamos campañas PERMANENTES de educaciónpreventiva sobre el cáncer de mama. El importantísimo papel de la familia, delesposo y los hijos ante un eventual caso de cáncer de mama.
Simplemente anhelamos que personas que estén pasando por esadifícil situación se animen, a ofrecer sus testimonios con valentía y entereza.
Un testimonio, vale mucho. Más que un folleto, más que unSpot en televisión.
Damas que se realizan a tiempo sus chequeos deben, por igualanimarse y ofrecer sus experiencias. Esto va realmente más allá de las marchas.
Les aseguro sin temor a equívocos, que esos simplestestimonios de damas conocidas en nuestra provincia estén o no enfermas,tendrán una reacción muy positiva y encomiable sobrepasando el resultado de lassimples marchas. Quién se atreve?