Ahora resulta, que nuestros legisladores han aprobado un proyecto de ley mediante el cuál, se exonera de impuestos la importación de cámaras de seguridad a ser usadas en residencias y empresas como forma de reducir la delincuencia.

 

Cuando los aspirantes a la presidencia de la República dan a conocer sus propuestas y fallas del sistema, siempre sale a flote el tema de la inseguridad ciudadana.

 

El mismo Presidente Fernández admite con su presencia en foros y seminarios sobre el tema, que es uno de los dolores de cabeza de su gestión.

 

Asaltos y robos, atracos y raptos en carreteras, colmados, templos, ferreterías, asesinatos y muertes a plena luz del día !En todas partes! Y a veces nos vienen con la consolación grotesca y burlona de que esas violaciones se dan en otros países !Por Dios!

 

El visitante con años sin venir a Puerto Plata sea nacional o extranjero se queda asombrado al ver una cantidad de casas victorianas o no, con sus fachadas distorsionadas por las rejas dizque para proteger.

 

Como ciudadanos, parecemos presos en nuestras propias viviendas. Las hay con rejas de barrotes tan fuertes y diámetro parecido a los barrotes de una verdadera cárcel. Observen en algunos edificios de apartamentos y se darán cuenta de lo que decimos. ¡Rejas hasta en los niveles superiores!

 

Al respondernos un par de preguntas que le hiciéramos sobre el particular al Obispo de Santiago, Mons. Benito de la Rosa y Carpio, este pastor de almas, mostró seria preocupación por la alta inseguridad ciudadana que vivimos los dominicanos. Estamos entre quienes creen, que no puede haber desarrollo sostenido del turismo ni puede incrementarse realmente el número de visitantes extranjeros,. Cuando los números sobre seguridad ciudadana no nos favorecen..

 

Los innegables índices de desempleo, cientos de profesionales que egresan de nuestras universidades sin un mercado laboral donde ofrecer sus conocimientos y aptitudes, con título, toga y birrete pasan a formar parte de los desempleados  con un futuro incierto.

 

Ya basta de tanta  retórica, cuentos, cantos y teatro. Es tiempo de bajar de las nubes y aceptar la realidad que vivimos hoy.

 

Si tal hacen, sin apasionamientos, sin banderas partidistas y con firme voluntad política con todo cuanto esto conlleva, nuestras autoridades recibirán el apoyo y respaldo de los ciudadanos.

 

Más allá de lo que puedan registrar las cámaras de seguridad donde sean instaladas, existe un mundo de miseria, marginalidad, abandono, hambre y desempleo que permanecen invisibles. Desigualdades sociales que solo se mencionan en discursos electorales.

 

Es importante mirar más allá de las cámaras.