Para estas fechas en que se habla tanto de la fe de los cristianos y nos pasamos el tiempo entre sermones, mensajes, homilías y reflexiones de vida, Al parecer nada es suficiente para despertar en los poderosos el deseo de mejorar la vida de la gente.
Este periodo nos trae acontecimientos históricos importantes, no solo por el Natalicio del Emmanuel que celebramos, sino también el sermón de adviento de Fray Antón de Montesinos 21 y 28 de diciembre de 1511.
Repasando el Sermón me acuerdo de los fariseos, esos que siempre han sido indiferentes al dolor de los demás, que viven encerrados en una burbuja de fe que les imposibilita salir a defender a los desprotegidos.
Se llenan de orgullo cuando les pasa el tiempo abrazando una fe, que no les hace cristianos pero les cubre de sus maldades. Esos cristianos de profesión, se protegen entre si, celebran entre si, y como Herodes no sienten pena si tuvieran que aniquilar a alguien.
La indiferencia a frente dolor de los que menos pueden, de los más desprotegidos es la mayor muestra de ateísmo disfrazado de fe.
Son esos cristianos de nuevo cuño los que niegan al maestro, los que lo persiguen al nacer, porque saben que vendrá a acabar con los hipócritas, son esos falsos cristianos los que nos dicen que es tiempo de abrazarnos y ser hermanos, pero ellos solo abrazan sus riquezas mal habidas, y solo son hermanos de quienes son como ellos.
Es hora ya de que nazca el cristo de hoy, el que está comprometido con los pobres, el que ama la justicia, el que da salud a los enfermos y que promete su gloria a los que lo siguen…
Hasta pronto…[email protected]