El manejo actual de la enfermedad ha sido correcto, eficiente. Es ya usual que los noticieros traten la enfermedad diarreica que siempre conocimos, como si se tratase de cólera. Es lo nuevo, lo temido, pero poco conocido.

 

El Ministerio de Salud ha informado que durante el periodo enero-mayo 2011 se registraron 244,430 casos de diarreas, entre ellas la del cólera. Pero, a diferencia de las diarreas tradicionales conocidas en el país, de evacuaciones mayormente de color amarillo, las evacuaciones del cólera son de a chorros y de color semejante al agua de arroz.

 

Los médicos actúan, habitualmente, con criterios clínicos frente al cólera. Y entre todas las diarreas discriminan aquellas que tienen características propias del cólera, como hemos dicho. Aquellas discriminadas por sus características como posibles casos de cólera, constituyen los “sospechosos”.

 

De todas las diarreas, los mencionados 244,430 casos,  solo 4,870 episodios diarreicos reunieron las características del cólera. Es decir, que el 1,99 % de todos los casos han sido sospechosos de ser cólera. Y se tratan cual si lo fueran.

 

Pero para confirmar si la diarrea es o no cólera se realizan exámenes de laboratorio, que hagan definitivo el diagnóstico mediante la identificación del agente causal. Y resulta que de los casos sospechosos investigados 1,580 han resultado positivos al vibrio cholerae. Vale decir, que de todas las diarreas registradas en el país únicamente el 0,65 % fue confirmado como cólera.

 

Estos números sugieren claramente que el manejo de la enfermedad va bien, sin que ello signifique que no puedan reaparecer brotes esporádicos en lo adelante. Es necesario profundizar la campaña de educación ciudadana, al tiempo que se realizan las labores de saneamiento ambiental y control del agua de consumo humano.

 

Las estadísticas hablan bien del trabajo hecho. Y los medios de comunicación pudieran reforzar esta tendencia colaborando en las campañas masivas de educación ciudadana sobre el cólera. Es decir, más educación y orientación y menos política sobre el tema.



Fuente: www.perspectivaciudadana.com