Este fin de semana concluye el año 2013. Un año pletórico de enseñanzas y de terribles realidades. El país no ha evolucionado en su accionar, se ha producido un reforzamiento de las fuerzas productivas en función de crear riquezas sólo a unos cuantos y la pobreza sigue increcendo arropando a un pueblo que expectante clama por mayores acciones contundentes que tiendan a mejorar su calidad de vida.
El gobierno de Danilo Medina y el PLD que se estrenó con una nueva reforma fiscal para tapar un hoyo de más de doscientos mil millones de pesos que le dejó la gestión anterior del Dr. Leonel Fernández a todos los dominicanos y dominicanas, que hemos tenido que pagar sin consumirlo, con altos precios en los productos de primera necesidad, desempleo, inseguridad ciudadana, aumento del tráfico de drogas, falta de energía eléctrica y descenso de nuestra calidad de vida, aunque ha logrado poner la educación en primer plano, sigue siendo la incertidumbre social y económica un factor de inquietud en las familias dominicanas.

Para que entendamos lo que ha sido el discurrir del pueblo dominicano por sus libertades y respeto a sus derechos tengo que hacer una pequeña reseña de lo que ha sido el calvario de la lucha por la democracia. En 1961 se proclamaba en las calles a viva voz “Navidad con Libertad” luego de la salida de la familia Trujillo y el 20 de diciembre de 1962 estrenamos las primeras elecciones libres donde resultó ganador el profesor Juan Bosch. Desde ese momento las fuerzas conservadoras y recalcitrantes del país cerraron filas para detener cualquier posibilidad de cambios radicales de las fuerzas liberales y revolucionarias que surgieron con demandas sociales acorde a los tiempos que se vivían en América Latinas y el mundo donde las grandes potencias se disputaban la guerra fría.

El 24 de septiembre de 1963 dan el golpe de Estado al gobierno constitucional del profesor Juan Bosch y se alzan en las montañas por la “Vuelta a la Constitucionalidad” una pléyade de hombres encabezado por el Dr. Manolo Tavárez Justo que luego fue asesinado junto a otros revolucionarios que se habían diseminado por diferentes montañas del país, lo que constituyó un verdadero río de sangre de gente joven, de clase media que militaba en el Movimiento Revolucionario 14 de Junio. Este 21 de diciembre se cumplieron exactamente 50 años de ese genocidio.

Continuó el discurrir de la lucha del pueblo por la preservación de la democracia y un 24 de abril de 1965 estalla la Guerra de Abril encabezada por militares dignos que pedían de nuevo la “Vuelta a la Constitucionalidad”. Los Coroneles Rafael Fernández Domínguez, Francisco Alberto Caamaño, y un listado respetable de oficiales, Cadetes y alistados se sumaron a este llamado proclamado por el Dr. José Francisco Peña Gómez a través de las emisoras que fueron tomadas por militancia rebelde de los partidos de izquierda y el Partido Revolucionario Dominicano (PRD). El pueblo se inmoló, porque creyó que había llegado el momento de la dignidad y el decoro, cuando los marines norteamericanos produjeron la segunda intervención del siglo pasado. Luego en unas elecciones mostrencas se instala en el poder en 1966, el Dr. Joaquín Balaguer quien en sus primeros 12 años sembró luto y dolor a la familia dominicana. En 1978 se retoma la democracia con el gobierno de Don Antonio Guzmán Fernández y en 1982 del Dr. Salvador Jorge Blanco, para luego en 1986 regresar el Dr. Joaquín Balaguer al poder. Y así sucesivamente ha estado el devenir de la democracia en nuestro país, donde hemos visto ir deteriorándose cada día más el Poder Judicial, las Altas Cortes, y la corrupción junto a la impunidad ha ido carcomiendo todas las instancias públicas en detrimento de toda nuestra sociedad. .
Llega el año 2014 y con él un recuento personal de cada quien sobre sus posibilidades futuras. No podemos perder las esperanzas, porque algún día, se impondrá el Estado de Derecho y la paz y la tranquilidad normará en los hogares dominicanos. ¡Felicidades a todos y todas!