En las pasadas elecciones de Estados Unidos, Sara Palin, ex – gobernadora de Alaska, elegida por el Partido Republicano para formar parte de la boleta como candidata a la Vicepresidencia, en las elecciones donde salió electo Presidente, Barack Obama, dio mucho de qué hablar, por sus erráticas apreciaciones que hacía cada vez que se encontraba con la prensa, a tal grado, que hasta un show famoso de televisión, la tomo como parte de su libreto, para poner a reír a los norteamericanos, y se hizo tan consuetudinario, que cada una de sus actuaciones eran recogidas, por la prensa, para ridiculizarla.
En Republica Dominicana, nos estamos acercando, a algo parecido, con la ”excelsa” Primera Dama y candidata a la Vicepresidencia en la boleta del PLD, ya que aunque Margarita Cedeño de Fernández, se le ha querido magnificar, como mujer de fuste, gran preparación profesional y soberana pensante, ha resultado un chasco poder darnos cuenta, que la famosa doña de los sombreros y excelsa matrona del Palacio Nacional, no ha podido superar su condición de haber llegado al poder, como consorte, en la segunda etapa de ascenso al gobierno, del Dr. Leonel Fernández.
Resulta que Doña Margarita, convertida ahora en candidata Vicepresidencial, tiene que enarbolar discursos, y ha resultado que se ha venido equivocando de una manera flagrante, dejando atrás la magnificencia, de como se le ha querido presentar al electorado dominicano.
Lo primero fue, cometer el yerro de no saber que una cosa es ser la esposa del Presidente y otra la candidata, cuando contesto que no pensaba pedir licencia en su función de cabeza ejecutora del presupuesto goloso, que maneja desde el Despacho de la Primera Dama, porque tendría entonces que divorciarse del Presidente, y que su amor por el no podía estar en cuestionamientos. Aseveración esta que luego tuvo que recoger cuando los sectores sociales le cuestionaron su torpeza, ya que parecería que desconocía, que la Constitución de la Republica que fue promovida por su entrañable marido, desde su Gobierno, establece claramente, que los/as funcionarios/as públicos/as, deben dejar sus funciones vacantes, tomando licencia, para dedicarse a la labor proselitista, tal y como manda la Ley.
Otro nuevo error de la “enjundiosa” Doña Margarita, fue, cuando en una manifestación realizada en el municipio de Villa Altagracia, se dirigió a los presentes enviando un saludo a los “habitantes de la provincia de Villa Altagracia”, lo que nos dice que la prestante candidata a la Vicepresidencia en la boleta de Danilo Medina, es un injerto, que no ha podido lograr escalar a la inteligencia y la capacidad de conceptualización, de su marido: y que por tanto, no han valido los galardones y preseas que le han querido endilgar los adláteres y corifeos del PLD, que han pretendido venderla a través de la inmensa inversión que hace el gobierno en los medios de comunicación, como una profesional de solida preparación intelectual, lo cual se desmiente, en todos y cada uno de sus erráticas respuestas, como ha venido ocurriendo en este proceso de campaña.
Doña Margarita no puede negar, que es un engendro creado por el grupo de mafiosos y corruptos que conforman la cúpula dirigencial y del gobierno del PLD, para sentirse seguros en sus deseos de pretender seguir gobernando el país, y hacer de Danilo un preso de confianza, que los pueda convertir en intocables. Ellos saben, que esta mujer, sin arraigo partidario y sin militancia ideológica, es una réplica exacta de una Sara Palin, que solamente se ha hecho presa de sus vanidades y veleidades sociales y que por tanto sus erráticas actuaciones, son el reflejo fiel, de sus vacuidades. Así como un modelo de repetición de la errática candidata de los Republicanos de Estados Unidos, Sara Palin, ha encontrado en Margarita, la hermana gemela, que la sustituirá en el ridículo del pensamiento a sus insustancialidades.