Muchas promesas realizó Danilo Medina en su recorrido por el país cuando fue candidato.  Aquí en Puerto Plata se explayó ofertando la carretera de 4 vías y otras tantas obras que pasaron al olvido.
 
Como candidato del sistema, partió del lema: “nadie quiebra ofreciendo” y como tal, ofreció como buen candidato del PLD, para que la gente lo juzgara diferente y que “haría lo que nunca se hizo”.
 
El PLD no ganó en Puerto Plata, perdió de manera vergonzosa en los centros más importantes de los municipios que conforman la provincia de Puerto Plata. Sus dirigentes no pudieron celebrar con alborozo la llegada de Danilo al poder, porque ellos perdieron la plaza y no tenían moral para poder elevar ante el nuevo gobierno peledeísta el ser tomados en cuenta, tanto así que todavía quedan los mismos funcionarios que nombró Leonel Fernández en los 8 años de su gobierno. 
 
Aunque mayoritariamente Puerto Plata votó en contra de Danilo, como ciudad, como pueblo, tiene que ser tomado en cuenta por el gobierno, más cuando el presidente Danilo Medina ha insistido en decir que aumentará el flujo de turistas para lograr repuntar la industria turística dominicana.
 
El Comité Pro-Puerto ha mantenido la lucha por la construcción de la carreta de 4 vías, además de reconstrucción de la carretera turística Luperón y el Puerto Comercial, actualmente en condiciones sumamente precarias, pero su lucha ha sido a “mano pelá”, acudiendo a la conciencia de la gente, enarbolando consignas y movimientos de demandas sin que los sectores económicos de Puerto Plata se den por aludidos.  Precisamente los sectores que más se beneficiarán si el gobierno de Danilo Medina, atienda estas demandas y hace la inversión.
 
La indiferencia empresarial de Puerto Plata es antológica.  No he visto un empresariado más cómodo, poco agresivo e indigente que el que exhibe esta provincia.  Saben que sus inversiones sólo estarán protegidas y serán aumentadas en la medida que el entorno y las obras de infraestructura respondan a esa evolución.  Pero ni así, tiene el coraje y el bagaje, de unirse a un reclamo y de invertir para lograr el objetivo.  
 
Quienes han asumido estas demandas por Puerto Plata, tomándole la palabra al hoy Presidente cuando fue candidato, son los sectores de la clase media y trabajadora, cuyo peso específico, no tiene tanta connotación financiera para que el gobierno pueda sentirse consustanciado con sus peticiones.  Ahora este Comité ha logrado el apoyo de los legisladores que representan a nuestra provincia, específicamente de los Diputados de las diferentes bancadas que están representadas en el Congreso Nacional, y eso, coadyuva a darle más peso, a las solicitudes que se han encaminado.
 
 Pero ni el PLD como partido, que debería ser el primero que estuviera motivado para apoyar este movimiento, ya que eso contribuiría a que puedan exhibir para el futuro, obras de su gobierno, ni el PRD, ni, las asociaciones empresariales, comerciales y hoteleras, ni los Alcaldes y Regidores que se van a favorecer con estas construcciones han sacado la cabeza. Hay una falta de visión penosa en la clase política y empresarial de esta provincia. Sin embargo puedo asegurar, sin equivocarme, que serán precisamente ellos los que se favorecerán de manera directa y se enriquecerán cuando pueda ser posible concretizar estas demandas.  Cosas “veredes” amigos y amigas.  Cosas “veredes”.