Existe una marcada diferencia entre una “economía brindada”, como aseguraba el ex presidente de la República, Dr. Leonel Fernández y un “maletín repleto de facturas” afirmación hecha por el actual mandatario Danilo Medina, al preguntársele en qué condiciones encontró las finanzas del Estado Dominicano.
 
No hay ninguna duda de que a Danilo Medina no se le informó la realidad de la situación financiera nacional pero al parecer, éste tampoco hizo mucho caso a esas “mentiras”, pues ratificó a la mayoría del equipo económico del pasado gobierno.
 
Hace apenas nueve meses, en enero pasado, el Gobierno de Leonel Fernández certificaba que el país no tenía la necesidad de acudir al Fondo Monetario Internacional (FMI) para que vigilara cómo marchaba la economía nacional.
 
Dos de los funcionarios que se “llenaban la boca” haciendo estas inútiles declaraciones eran: Juan Temístocles Montás, ministro de Economía, Planificación y Desarrollo y Héctor Valdéz Albizu, gobernador del Banco Central,  ratificados en las mismas posiciones por el nuevo gobernante.
 
¿Se le ocultó a Danilo Medina que la economía andaba mal, o se dañó ésta por todo el dinero público gastado en la pasada campaña electoral?  Si la respuesta es la última, el actual Presidente de la República también aportó su granito de arena para que los asuntos monetarios atraviesen dificultades en la actualidad y se tenga que acudir a penalizar al pueblo con esta reforma más que fiscal, tributaria, ya que a todas luces está enfocada sólo en recaudar para llenar el tremendo hoyo dejado por las administraciones del Dr. Leonel Fernández; la cual según reporta el mismo Ministro de Economía, ronda por los 187 mil millones de pesos.  De ahí se desprende cómo contaba con una verdadera realidad no politiquera ni de corte electoralista, la denuncia de la oposición sobre el excesivo gasto de los dineros públicos en la campaña electoral, que concluyó con un déficit adicional de más de 50 mil millones de pesos, que costó al Estado dominicano la candidatura de Danilo Medina. 
 
Indudablemente que el gobernante Partido de la Liberación Dominicana (PLD) está en una situación difícil, de poder explicarle al pueblo, el por qué tiene que hacer estos sacrificios, en la medida que se vayan descubriendo las “metidas de pata”, donde el reparto de los dineros públicos y la corrupción rampante, no ha sido tocada y  que todavía tiene su expresión tangible en los funcionarios que fueron denunciados por la prensa comprometida y en vez de ser separados y llevados al banquillo de los acusados para responder por sus desfalcos, Danilo Medina los premió ratificándolos, lo que nos dice que no hay un deseo expreso de este gobierno de “corregir lo que está mal” y en esa misma medida el PLD irá perdiendo terreno en la credibilidad de la gente, y la oposición, aunque lamentablemente inexistente tomará fuerzas por la necesaria sinergia que se verá en las organizaciones sociales, que contribuirán a que la oposición al gobierno y al PLD se compacte.
 
En toda esta realidad que hoy abate al pueblo dominicano, también está la falta de responsabilidad de los organismos internacionales que fueron capáces de certificar, en medio de la campaña electoral, que la situación económica del país era “manejable”, mientras hoy el Fondo Monetario Internacional, en su informe dado a conocer este 19 de septiembre, estableció “que la situación fiscal del país se deterioró considerablemente en la primera mitad del 2012”.
 
El Presidente Danilo Medina, sabe que para él llegar al poder, se gastaron de los fondos públicos, mas de 50 mil millones de pesos, aunque el Dr. Leonel Fernández había planteado públicamente a sus adeptos en New York que tenía 40 mil millones de pesos para ganar las elecciones, lo cual los hace compromisarios de este desbarajuste económico en que está sumida hoy la población del país.  De ahí qué este Gobierno no puede pedirle a la gente  sacrificio si no demuestra voluntad de limitar sus gastos, disminuyendo la  nómina pública y haciendo un ejercicio real de querer que cada quien, dentro de su gobierno, cargue con su cuota de responsabilidad.  Si no caería de nuevo el pueblo en la  tomadura de pelo a que lo tienen acostumbrado, con este leoneldanilazo fiscal.