(PRIMERA PARTE)

Todos sabíamos que   la AMET (Autoridad Metropolitana del Transporte) fue creada con el único propósito deregular el tránsito; en principios esta institución  inspiraba respeto y dejaba ver que eraposible organizar el caos que aquí llaman transporte.

De alguna manera con la creación de la AMET aquel 10 deSeptiembre del 1997, mediante Decreto 393-97 “como un organismo dependiente dela presidencia de la República, se dio un paso para regular todo lo relativo ala demanda y oferta de transporte en el área metropolitana.

Fue con la finalidad de reducir el costo social, económico yecológico de un sistema caótico y arcaico que se creó la AMET, y desde eseentonces, “Ha llovido mucho, y la institución modelo; diseñada, pensada científicamente por el ingeniero Hamlet Herman  nos es más que un esqueleto, al que los políticos utilizan su conveniencia.

La AMET, tras haberse creado como  un cuerpo técnico y especializado  para regular el transporte;   hadevenido en ser  un departamento  policial represivo, maleado por el tráfico deinfluencia y las prácticas corruptas que afectan o gravitan en nuestro medio.

Miles de ciudadanos han sufrido los atropellos y losdesplantes de la mayoría de los agentes de la AMET.  Aun produciéndose insistentes y constantesdenuncias por parte de los ciudadanos de a pies sobre lo que ocurre allí y;(salvo honrosas excepciones) nunca nadie del Gobierno se preocupaba porinvestigar las quejas ciudadanas, sobre atropellos y malos tratos.

Como de la nada pareció un Alfonso Crisóstomo que revela con su actitud los niveles de irrespetopor la institucionalidad, y El “querido” con sus declaraciones, y justificaciones evidencia claramente que estamostocando fondo como sociedad.