"Yo sólo sé que no sé nada" dijo Sócrates, expresión que es hoy la respuesta preferida por muchos a preguntas tan controversiales como está, a lo largo de la historia han sido numerosos los planteamientos expuestos sobre el verdadero significado y valor que añade la psicología, y la  forma sobrenatural del obrar de Dios en la vida del hombre, heaquíjustamente donde  empieza la polémica  paradoja.

 

Ambos polos han generado una búsqueda desenfrenada de explicaciones  y respuestas a  las más comunes y diversas de las situaciones  puesto que si la psicología  dice que un adicto a las drogas es un enfermo, y que parte del camino a la restauración es la recaída,  la Biblia entonces enseña que es pecado; pero que si vengo a Cristo soy nueva criatura.

 

De modo que si bien es cierto que el fin de la psicología  es ayudar al ser humano a prosperar y conservar la  salud mental  apoyada en principios, lo es igual el sentido espiritual basados en promesas, el miedo, recompensas o castigo eterno.

 

Pero aún sigue latente la pregunta: ¿Psicología cristiana? ¿Qué es? ¿Ciencia o Religión?, ¿Será Levantarnos sobre las percepciones y emociones del cuerpo porque somos más que seres corpóreos y nuestra facultad de razonar no es un órgano material?

 

La psicología cristiana garantiza la libertad humana para la autodirección racional y la libre elección en cuanto a facultad inmaterial no determinada por leyes físicas causales.

 

Al observar e interpretar desde una perspectiva  cristiana  la personalidad  asumiendo que Dios existe y que es una persona con la que se está en relación, si un psicólogo acepta la existencia de Dios y la validez de la dimensión religiosa de la vida,  surge la ventaja psicológica de  tratar a un cliente religioso de forma más honesta y con un mayor respeto. 

Ver el evangelio con un enfoque de ciencia, es decir de psicología, podría entonces contribuir. Si los psicólogos son personas dispuestas a escuchar y ayudar a otros que no conocen de Dios para dar respuesta a sus problemas, ¿por qué no apoyarse de sus estrategias para tener frutos? El ser psicólogo y tener otra perspectiva como la sabiduría que viene de Dios no es pecado, no es  una nueva doctrina, ni otra religión; es sólo una forma de sumar recursos para un resultado mejor.

 

El famoso dicho popular de que la belleza está en los ojos del lente observador nueva vez aparece con toda certeza.

 

Sin duda alguna la humanidad está dotada hoy día de un sin número de herramientas, avances y descubrimientos que mal usados cierran las puertas al éxito y al crecimiento, pero abren las del abismo llamado fracaso e ignorancia.

 

Finalmente ¿Ciencia o Religión? Lo decides tú, pero una cosa si es cierta: Relatividad y verdades relativas de nada sirven.

 

Colaboración: Arlingrid Anaís  Mercedes