Para arribar a la proclamación de Hipólito Mejía como candidato electo por la mayoría de los/as perredeístas en la pasada Convención interna del PRD, ha tenido que pasarse por un proceso de reuniones, acuerdos, definiciones y fundamentalmente negociaciones, para que se pudiera reconocer definitivamente que no había “vuelta floja” ni retroceso, en la decisión que mostraron las bases perredeístas de elegir el candidato que entendieron servia de referente para poder confrontar al Partido de Liberación Dominicana (PLD).
Las asperezas y resabios, quedaron atrás, para dar paso a la clara decisión de proclamar al Ing. Rafael Hipólito Mejía Domínguez como el candidato oficial del PRD a las elecciones nacionales, para elegir el nuevo Presidente de la República Dominicana. No hay nada terrenal que detenga su carrera hacia el Palacio Nacional y el PRD con este candidato demostrará una vez más que es un activo que con su tenacidad, firmeza, capacidad de diálogo y facilidad de adaptación a la idiosincrasia de los/as dominicanos/as, está legando al poder fáctico, un hombre visionario, que conoce su partido de arriba abajo y que además tiene la verticalidad y la coraza para lograr que ninguna malquerencia le abata hasta lograr el objetivo trazado.
Por esa permanencia de valores innatos y otros adquiridos en el largo batallar para retomar su credibilidad, logró allanar el camino de su pre-candidatura. No goloseó su rehabilitación, pero la logró, sin proponérselo ni buscarlo. Un fenómeno fuera del contexto tradicional de la conceptualización que se tiene de la política, que cuando se pierde una contienda, lograr de nuevo ser tomando en consideración por el pueblo, casi siempre el camino se convierte en una misión imposible. Nadie podía apostar a Hipólito Mejía como posible candidato presidencial hace un año. Prácticamente estaba fuera de combate. Tal vez por eso fue que el Ing. Miguel Vargas Maldonado y sus más cercanos colaboradores, no le dieron importancia, al pactar con el Dr. Leonel Fernández, para quitar el “nunca jamás” del artículo de la Constitución, que impedía que Hipólito Mejía pudiera volver a postularse.
Hoy, después de concluido el proceso convencional con la proclamación este domingo 8 de mayo, del Ing. Rafael Hipólito Mejía Domínguez, como el candidato oficial del PRD para las próximas elecciones nacionales del 2012, pienso que debemos tomar el tiempo para hacer una profunda reflexión.
El PRD como partido mayoritario opositor, logró coyunturar la mas masiva y creíble actividad interna nunca vista en nuestro país en partido alguno, donde no se reflejaron problemas de confrontaciones que desluciera este ejercicio ciudadano de connotación nacional que produjo el acierto de más peso, para lograr retomar la credibilidad del pueblo dominicano; aun a pesar de que luego el contrincante interno adoptara actitudes de no aceptar su derrota, primó la sensatez y las aguas volvieron a su nivel, y este domingo 8 de mayo, se plasmará la unidad monolítica que el PRD necesita para lograr el poder en el 2012.
Así este próximo domingo 8 de mayo, todo está preparado para que los/as perredeístas, vayamos a la fiesta del primer paso hacia el poder, proclamando oficialmente al Ing. Rafael Hipólito Mejía Domínguez, como el candidato oficial del PRD para encabezar la boleta en el 2012. Sin resabios, con la clara conciencia de que todos y todas necesitamos llegar y que no debe haber recovecos para lograrlo, cada dirigente y dirigenta de cualquiera de los equipos que en la Convención confrontaron, estamos claros que la alianza es indispensable para ganar y que todos y todas seremos recompensados/as, no importa en que bando compitiere, lo importante es el final de la meta. Por eso, caminaremos seguras pa´l palacio con Papá, para que no le quepa dudas a los peledeístas de que serán desplazados, por la decisión mayoritaria del pueblo, que está esperando pacientemente para manifestar su decisión el 20 de mayo del 2012, convencido de que con Llegó Papá se cumplirán las metas futuras de sus mas sentidas reivindicaciones.