El Ing. Hipólito Mejia, que hace un año no constituía un proyecto posible, al anularse en la nueva Constitución de la República el acápite de la no reelección, paso a ser hoy una opción viable al agotarse el encanto que despertó el Ing. Miguel Vargas, en las bases perredeístas, cuando resultó electo, por una gran mayoría, como candidato Presidencial en el 2008.
Al perder esas elecciones y luego imponerse como presidente del partido, articuló una serie de normativas que fueron creándole un rechazo interno de una gran parte de los dirigentes, militantes y simpatizantes del PRD que se sintieron excluidos/as y traicionados/as con las políticas de control, manejo empresarial y de imposición que desde que asumió el mando del PRD ha ido pautando.
Ahora su equipo político, en el torpe manejo de las luchas internas, por desconocer algunos de sus asesores, el tradicional formato organizativo que ha normado al PRD, han elaborado una publicidad promocionando su candidatura, que además de alejarse de la realidad numérica que enuncia, establece un formato perverso de confrontación, que aleja las posibilidades de unidad luego de la Convención, en el entendido piensan ellos, que con esas motivaciones plagadas de mentiras, podrán motivar con una promoción engañosa a los/ as perredeístas.
Pero como todavía están frescos los resultados de las últimas elecciones, vamos enumerarles las cifras para que podamos analizar como es posible que se utilicen argucias distorsionadas para pretender engañar al pueblo y a los/as perredeístas, trastocando la realidad. A tal efecto, como una contribución a la verdad histórica sobre los resultados obtenidos por el PRD del 2002 al 2010, vamos a citar los datos aportados por el amigo y colega Juan TH en su artículo de la pasada semana.
“Recordamos que en las elecciones congresuales y municipales del 2002, Hipólito llevó al PRD a la victoria más apabullante de su historia con 29 senadores, 83 diputados y 105 alcaldes, mientras que Miguel Vargas en el 2010 llevó al PRD a su más humillante y vergonzosa derrota con apenas 75 diputados, 57 alcaldes y ningún senador, algo que no había ocurrido nunca, salvo en los casos en que ese partido se abstuvo de ir a las elecciones. Así las cosas, no fue Hipólito el que llenó de vergüenza al PRD, fue Miguel. Todavía la gente del PRD llora cuando se acuerda del mapa electoral morado el 16 de mayo de este año. ¡Qué vergüenza!”
“Bajo la dirección de Ramón Alburquerque en el 2006 el PRD, que hizo una alianza con el Partido Reformista, tuvo un mejor desempeño electoral con diez senadores, seis del PRD y cuatro del PRSC con un porcentaje de 45.24%. En lo municipal 49.25% que le permitió a la “Alianza Rosada” 79 síndicos contra 68 del PLD”.
“Los números dicen que el PRD retrocedió. No tiene un Senador. Y ese simple hecho es catastrófico para un partido tan grande. Ese hecho aleja al PRD de las instancias de poder pues no tiene una voz a la hora de elegir a los integrantes de la JCE, de la Cámara de Cuentas, del Tribunal Electoral Contencioso, la Suprema Corte de Justicia, el Tribunal Constitucional, el Consejo Nacional de la Judicatura, etc. ¡Y con todo eso Miguel dice que el PRD avanzó! ¡Qué bárbaro!”. Concluimos la cita.
De ahí que el spot que está en la radio y la televisión promoviendo a Miguel Vargas criticando a Hipólito Mejía, es una falacia de mal gusto que además de creer que los/as perredeístas son unos /as tarados y estúpidos, falsean toda la verdad, pretendiendo confundir, partiendo de una premisa promocional utilizada por los Nazis, de que “una frase repetida mil veces se convierte en verdad”. Hágase usted, su propio juicio.