La paranoia es un término psiquiátrico que describe un estado mental que lleva a los individuos a confrontar una serie de sensaciones, temores o actos de ofuscamientos caracterizados por la presencia de delirios u obsesiones sobre hechos reales o ficticios que afectan su seguridad o su estabilidad psico-social.
Más específicamente, puede referirse a un tipo de sensaciones angustiantes, como la de estar siendo perseguido por fuerzas incontrolables (delirio de persecución), o por situaciones o hechos perturbadores, como los que se relacionan con la delincuencia, la inseguridad o los crímenes de índole pasionales, especialmente los feminicidios o aquellos tipificados como Violencia doméstica.
La reiteración de los hechos delictivos violentos, sean estos relacionados con asuntos domésticos, narcotráfico, delincuencia común o del denominado crimen organizado, es lo que ha generado en nuestra sociedad, una especie de paranoia, la cual nos hace ver a los delincuentes, a los criminales en cada individuo que nos encontramos, en cada motoconcho, en cada chofer y hasta en los compañeros de trabajo.
La paranoia social es el fenómeno que afecta a personas integrantes de una sociedad, comunidad o grupo, sobre fenómenos, circunstancias o actos que supuestamente ocurren en algún lugar y tiempo específicos, a eso es lo que nos conduce la incapacidad de nuestros regentes sociales al no encontrar solución a ese fenómeno que es hijo, no de desviaciones mentales, sino de una realidad social discriminatoria, que niega derechos fundamentales como el trabajo y la educación a una parte de importante del conglomerado.
Nos están convirtiendo en una generación de paranoicos, incapaces de pensar y generar ideas, de forma tal que nos pongamos en condición de aceptar “cualquier cosa” con tal de que nos liberen de esa tortura mental que llaman inseguridad y delincuencia…
Hasta pronto…[email protected]