La Constitución es igualmente diáfana en su afirmación del nuestro como un Estado democrático, social y de derecho y en cuanto al compromiso de garantizar elejercicio del derecho a la educación de cada ciudadano y ciudadana dominicanos.

La Ley es clara además en lo referente a asignar a la educación el cuatro porciento del producto interno bruto. Pero ése es sólo una parte del problema porque el inconveniente real es por qué pasan los años y no se da cumplimientoa esa legislación sin que se ofrezca a la ciudadanía una explicación convincente.

Hace más de una década que debió cumplirse con esa disposición legal que nuestros gobiernos han dejado de lado.

Hoy hubiese mucho menos niños y niñas fuera de las escuelas por falta de aulas. Sep udiera contratar más personal docente y mejor preparado y se hubieran desarrollado programas fundamentales de preparación y actualización.

Porque,si bien es cierto que el gravísimo problema de nuestra deficiente educación noes sólo de dinero, no menos cierto es que sin él todo empeora.

Tiene razón la coalición de organizaciones sociales que, cobijadas en sombrilla amarilla, reclama el cumplimiento de la Ley y está el gobierno en el deber de sentarse a hablar con sus representantes. Y llegar a compromisos, que es lo más importante.

No podemos seguir ya en la vieja práctica de que “el papel lo aguanta todo”. La sociedad se apodera nuevamente y qué bueno que así sea.

Fuente: www.perspectivaciudadana.com