Con todo y los celos que ha despertado, somos abanderados de que más y más profesionales de diferentes áreas del saber humano tengan su espacio en los diferentes medios de comunicación.
 
Que compartan sus conocimientos con periodistas y otros profesionales de la comunicación, en programas de  análisis y comentarios.
 
Que puedan tener y escribir columnas, reportajes, crónicas y artículos sobre temas de sus especialidades en periódicos y revistas.
 
No vamos a mencionar nombres ¿Para qué?, pero no es lo mismo cuando un médico especialista ofrece su opinión digamos, sobre la incidencia del dengue en República Dominicana, a que lo haga uno de nosotros simple periodista por muy graduados que estemos  o no, y por la cantidad de años que tengamos en ejercicio.
 
No es lo mismo, que un profesional experto en bienes raíces haga un planteamiento sobre lo conveniente o no, para el país de incentivar el turismo de bienes raíces, a que lo haga y hasta de manera superficial, con toda la  buena intención del mundo, uno de nosotros periodista o comunicador.
 
Tampoco sería igual, que un experto en la ingeniería de construcción de carreteras o muelles ofrezca sus consideraciones sobre la construcción del muelle de Maimón o determinada carretera, contra las opiniones de muchos de nosotros periodistas y comunicadores, graduados o empíricos con pocos o muchos años en ejercicio.
 
Pienso que es más convincente, un análisis realizado por un experto de la Contaduría Pública, Estadísticas o en Finanzas, sobre temas como: La deuda externa, hoyo fiscal, el traspaso de los peajes al Banco de Reservas y tantos otros del acontecer nacional e internacional, que un comentario superficial y breve, de un periodista o comunicador incluyendo al que escribe estas líneas.
 
¿Qué diremos en asuntos de Derecho? Bueno, lo mismo. Por mucho que pretendamos conocer de leyes y disposiciones legales, un buen profesional y conocedor del Derecho será más explícito en tratar temas sobre corrupción, impunidad, archivo de expedientes, Código del Menor…y tantos otros temas que tienen que ver con su especialidad, que cualquiera de nosotros –periodista o comunicador- por muy viejo que sea en el ejercicio.
 
Es hora de dejarnos de tantos celos, ojerizas y envidias. Si anhelamos y luchamos por una sociedad más desarrollada, tenemos y debemos de hacer uso de las herramientas que sean necesarias.
 
Necesitamos entonces en los medios de comunicación profesionales conocedores de Turismo, Derecho Internacional y Diplomacia, Medioambiente, Ingenieros de Sistemas, Ingenieros Eléctricos y Electromecánicos, Ingenieros Hidráulicos, Ingenieros Sísmicos, Biólogos Marinos, Arquitectos Paisajistas, Ingenieros Viales.
 
A nosotros como simples obreros de los medios de comunicación, nos toca, es nuestro deber, especializarnos en una o dos ramas específicas para brindar un mejor servicio a la colectividad.
 
No es lo mismo que nosotros abordemos desde nuestros programas temas como el divorcio y homicidio, a que lo haga un profesional de la Psicología Clínica.
 
Nunca será igual que periodistas y comunicadores, comentemos en nuestros programas acerca de una exposición de pinturas, a que lo haga un profesional versado en Artes Plásticas.
 
Llevamos la desventaja, de pretender explicar los diferentes métodos de real enseñanza para niños y niñas, a que sea un o una profesional experta graduada en Educación Inicial…
 
Nos damos cuenta, que graduados o no, falta mucho por aprender?
 
Invitemos a esos profesionales a nuestros programas. No hay por qué abrigar temor ni envidia. Ellos también pueden y deben realizar una buena labor a favor de la sociedad misma.
 
Por supuesto que,  y lo repetiré cuantas veces sea necesario, nos corresponde a nosotros actualizarnos, especializarnos si se quiere, para no lucir como tarados en un programa de panel, mientras nuestros compañeros debaten un determinado tema.