Después de haber pasado varias semanas luego de la visita realizada por un grupo de Diputados y Diputadas encabezados por Manuel Jiménez, Presidente de la Comisión de Cultura que fue apoderada de conocer, por el Comité de Homenaje a los Héroes de la Expedición de Luperón de 1949, sobre la demolición del monumento erigido en honor a esta gesta, atendiendo mandato del Alcalde Municipal de Puerto Plata, Lic. Walter Musa con la aprobación del Concejo Edilicio, nos hemos enterado de que ha sido depositado un informe demoledor de esta Comisión al Presidente de la Cámara de Diputados Abel Martínez Durán.
Desde que comenzó este pugilato, me hice portadora de los reclamos de este Comité, llamando la atención a los/as integrantes del Concejo Edilicio del municipio de Puerto Plata, compuesto por 13 Concejales, representantes de los partidos Revolucionario Dominicano, de la Liberación Dominicana, del Reformista y de la Alianza por la Democracia, con miras a despertar la atención de estos ediles, para que reconsiderando una actitud de desconocimiento de la historia reciente, pudiesen enmendar su ignorancia, asumiendo la responsabilidad de lograr que el Alcalde paralizara su manifiesta actitud depredadora de la historia, para que conciliara su ignominia, echando para atrás la medida de sacar de cuajo el monumento erigido con el aporte del pueblo de Puerto Plata como homenaje de recordación a una gesta que simbolizó una de las jornadas políticas y militares más connotada, que contribuyó a ir resquebrajando los cimientos de la dictatura de Rafael Leonidas Trujillo Molina que gobernó el país férreamente, durante 30 años.
La tozudez del alcalde, junto con su actitud de desprecio a la opinión pública y a los llamados del Comité, no contribuyeron a lograr conciliar actitudes, ni tampoco pudo llegar el mensaje a sensibilizar a los Concejales, que no demostraron en lo absoluto, ningún tipo de deseo de servir de soportes para que se pudiera llegar a la paralización de la obra, reconociendo el error cometido y tratando de por lo menos asumir, la función de salvaguardas del respeto a la memoria histórica, por ser precisamente representantes de un conglomerado, que votó por ellos y ellas, y cuyos reclamos debían por lo menos llevarles a reconsiderar el haber pemitido por omisión, esta ignominia.
Sin embargo, los miembros/as de este Comité, encabezado por la Lic. Elvia Miller de Puig; Samuel Rivera; Juan Cueto y Lilliana Ornes, no cejaron en su esfuerzo y ya hoy han logrado que repose en manos del Presidente de la Cámara de Diputados una decisión condenatoria y un llamado de interpelación a las autoridades edilicias, por haber propiciado este escarnio.
¿Qué mal quedarán estos funcionarios en los anales de la insensatez, la falta de visión, la tozudéz y la ignorancia? ¡Que pena tener que aceptar que la gente que logra alcanzar puestos de poder, no están lo suficientemente capacitadas para representarnos! El problema de gobernabilidad y de las políticas públicas las pone el pueblo en manos de personas que van perdiendo la credibilidad porque en su gran mayoría no van a servir, si no a servirse. Y eso es lo que tiene al pueblo en una actitud de desgaste en las preferencias políticas, que han contribuido, con actitudes como estas, a llevarles a la comprensión, que la representatividad, se ha convertido en un negocio.
Como dice el poema del excelso Pablo Neruda dedicado a Miguel Hernández, asesinado en los presidios de España el 28 de marzo de 1942: “Amigo eterno, vives, comunero de antaño, / inundado por gérmenes de trigo y primavera, / arrugado y oscuro como el metal innato, / esperando el minuto que eleve tu armadura. / No estoy solo desde que has muerto. / Estoy con los que te buscan. / Estoy con los que un dia llegarán a vengarte. / Tu reconocerás mis pasos entre aquellos que se despeñarán sobre el pecho de España aplastando a Caín para que nos devuelva los rostros enterrados. / Que sepan los que te mataron que pagarán con sangre. / Que sepan los que te dieron tormento que me verán un día.”… Y yo diría. Hay muertos que pesan más después de muertos. Por eso estos héroes del 1949 que murieron por la patria, seguirán siendo luz y bandera de combate, a pesar de los y las impíos/as y de los/as desagradecidos/as.