Otro fantasma recorre al mundo, y no es el fantasma del comunismo; sino otro tan viejo como la historia, anda cubierto de una falsa aureola de humanismo que mal disimula las ambiciones.
 
Muchos temen la presencia de ese fantasma que habita en bombarderos y acorazados cubierto de una manta de barras y estrellas, que quita el sueño y mata de hambre aun a los que nadan en abundancias propias puestas en manos ajenas.
 
Como a los niños inocentes se les amenaza con el fantasma del cuco “que come y mata” a los pueblos del mundo, se los amenaza con el cuco de la guerra y los bombardeos cuando no se pliegan a la voluntad de los ambiciosos, de los que se creen dueños del mundo y amos de la paz.
 
Se amparan en la defensa de la vida de los culpables, para quitar la vida de los inocentes y no temen ningún juicio porque poseen los hilos de la justicia y aun siendo fuertemente armados, como Goliat modernos, temen a las hondas de los nuevos David en cada continente, y como filisteos arrollan y avasallan naciones y pueblos aun en sus propios suelos.
 
Llegaron a Bosnia, a Yugoslavia, a Pakistán, a Irak, a Afganistán y otros tantos pueblos del mundo; y hoy amenazan con aparecer en Siria, aquellos gendarmes sangrientos de la hipocresía que siendo dueños de las armas, las despojan de las manos de quienes se defienden para entregarlas a quienes los agreden.
Esa hipocresía es lo que ahora llaman guerra…

Hasta pronto…[email protected]