De los ministros con menos rechazo de la población se encuentra el Lic. Francisco Javier García aun cuando es uno de los repitentes del conjunto de Ministros legados por el gobierno anterior del Dr. Leonel Fernández, a quienes se les ha endilgado una serie de inconductas que este gobierno de Danilo Medina ha pasado por alto, dejándoles seguir disfrutando de sus boatos.
Este jovial Ministro ha despertado interés por su comportamiento elegante, clásico y asequible. Es un hombre joven, con una gran experiencia política emanada de las campañas electorales que ha encabezado, las cuales han culminado con el triunfo de los candidatos del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) a quienes ha acompañado.
Ahora está en aprestos electorales para lograr la nominación de su partido a la Presidencia de la República para el año 2016. Está haciendo su campaña con promoción de vallas y visitando el país para que los dirigentes de su partido se comprometan con él a ir creando los círculos de apoyo que necesita para poder competir en el marco de una convención democrática contra candidatos que como el doctor Leonel Fernández a lo interno, no será fácil de derrotar.El cuenta con la frescura de una candidatura sin rechazo, agradable y que no ha sido catalogada de dispendiosa, aunque para el tiempo que falta podría írsele de las manos el presupuesto que maneja, como ministerio, cuyo uso lo cuestionan las personas que consideran que la democracia debe sustentarse sobre la base de una competitividad donde el Estado no imponga el dinero de los contribuyentes para lograr candidaturas personales.
Precisamente ahí están los cuestionamientos. En una democracia fuerte, donde las instituciones tengan sus propias reglas de juego, un candidato a la Presidencia de la República tendría que renunciar a su cargo, sin embargo, el presidente Danilo Medina, ha dejado correr las pretensiones de hombres de su gabinete sin tomar ningún tipo de medidas que coarte esas posibilidades de utilizar el puesto que se ostenta para hacer promoción política personal.
Y no es para tirar en saco roto lo que decimos, porque con esa tranquilidad que caracteriza a ese bien parecido ministro, gallardo y de sonrisa franca, está forjando una plataforma mediática que lo reivindique, y como el que no quiere las cosas, facilitando viajes a un montón de comunicadores a las ferias donde asiste, que lógicamente compromete a quienes gozan de esas facilidades a una dependencia informativa de imagen positiva, que coadyuva, a corto plazo en su proyección como futuro candidato. No hablo de los comunicadores que son Relacionadores Públicos del Ministerio de Turismo, porque a ellos les toca viajar con el ministro para poder emanar las noticias que de estas ferias se desprenden para el polo turístico que represente; eso es parte del trabajo que al estar en la nómina de este ministerio, les toca disfrutar. Igual defiendo el derecho de los que forman parte de la dirección de la Asociación Dominicana de Prensa Turística (Adompretur), que son invitados para estos eventos, ellos cuentan con esa representatividad. Me refiero a los que por aderezos el elegante ministro de Turismo les paga pasajes, estadía y viáticos, abultando los gastos de manera lesiva a los intereses de los que pagamos los impuestos para la sustentación de la democracia.
A tal efecto, este frugal ministro, que cae bien a gran parte de la población inclusive a los de la oposición, debe cuidarse mucho, actuar con comedimiento y no dejarse envolver en el boato y en el dispendio que muchos lo puedan hacer caer. Es un llamado y un deseo para que tenga abiertos los caminos de competir sin cuestionamientos.