Las diez producciones cinematográficas, más violentas y de más delincuencia, ocupaban los primeros lugares en el gusto del público.
Aquellos hechos de sangre del cine, en poco tiempo los hemos trasladado a nuestra realidad cotidiana.
Todo fue como si estuviéramos gestando, desde las salas frías, nuestros futuros delincuentes.
Como si desde ahí alimentáramos su cuerpo y mente para vivir en un país donde se producen los crímenes y asesinatos que eran únicamente escenas del séptimo arte
La sociedad está asombrada, con la forma y la facilidad que se asesina a un ser humano. Destrozando carnes y huesos, como la fiera en una selva.
La ficción y la realidad, caminan unidas, no sabemos donde comienza una, ni donde termina la otra
La intervención del presidente de la República Leonel Fernández y los sectores más representivos de la nación, es una señal de la magnitud de la situación delincuencial que vivimos los dominicanos.
La solución ahora está, en la acción. El gobierno debe ofrecerles un festival de cine de “acción” a las autoridades para que tengan un punto de partida, de cómo enfrentar con efectividad y buenos resultados la delincuencia nacional.
Los protagonistas deben actuar ya !
Colaboración de Hipólito Vega