Los Taimáscaros surgen en 1991 creando una gran revolución de cambio de visión para proyectar nuestro carnaval. Jacinto Bierd, Ramón Peña, Ramón Ramos, Camilo Carrau y un conjunto de jóvenes que se anexaron, motivados por el concepto de crear una expresión cultural de nuestro carnaval y envolver dentro de esta motivación a jóvenes de las diferentes barriadas del municipio de Puerto Plata, salieron a la luz pública con un disfraz multicolor que resume elementos de las tres culturas que nos dieron origen: la aborigen, la española y la africana. Sus caretas representan las imágenes de Cemíes y Dioses Taínos.
Se organizaron en Tribus y lograron conseguir el aporte de una música contagiosa, voluptuosa y mágica del reconocido canta autor Manuel Jiménez que reflejaban en sus bailes los movimientos y contorsiones de los areitos y luaces, que nos legaron nuestros indígenas y negros cautivos traídos desde África.
Pero el carnaval era algo más que la simple manifestación de una versión cultural como simbolizó Taimáscaros en ese momento, sino que era importante otras expresiones para completar una sinergia donde todo un elenco importante de visión general motivara al pueblo a hacerse co-partícipe de su efervescencia.
Cae en el vacío la sustentación del carnaval tradicional de los/as puertoplateños/as y se mezcla una especie de gérmen evolutivo en la creación de comparsas. Con un criterio eminentemente competitivo la academia de baile de Vilma Ricardo, en su versión niñas, impregna a las familias la mística de la participación en comparsas verdaderamente atractivas y por otro lado el Dr. Yanko Soufrount se erige en coordinador de toda la potencialidad expresiva con comparsas de contenido impregnadas de belleza, colorido y gran voluptuosidad. Ganan premios ambos proyectos en galas carnavalescas en Santo Domingo, pero sus manifestaciones no pasan de ser simplemente la exaltación de particularidades clasistas que no conectaba con el pueblo.
Durante el gobierno municipal de Don Ramón Ortíz, se apoyaron versiones carnavalescas, de nuestras barriadas, aunque muy limitadas que mantuvo viva la participación del pueblo en sus tradicionales desfiles pero no trascendió en un verdadero aporte a la tradición, que produjera una oferta complementaria atractiva para los turistas que nos visitaban.
Faltaba la credibilidad de las empresas en el emprendedurismo carnavalesco para poder colocar sus aportes y por igual devolverle la confianza a nuestra Sala Capitular y Sindicatura para poner a descansar ese proyecto en manos seguras y productivas. No podía ser otro que el Dr. Yanko Soufrount, que había producido la catarsis necesaria para ganar la fé y la confianza, para conducir un carnaval de nuevo tipo.
Y hoy esa realidad se hace latente. El pueblo responde asistiendo cada domingo a la convocatoria que mantiene la Unión Carnavalesca de Puerto Plata (Ucaplata) encabezada hoy por el Dr. Yanko Soufrount, que con capacidad, sensibilidad y criterios gerenciales abiertos para poder cohesionar las fuerzas dispersas de expresión carnavalesca que siempre han existido en nuestra ciudad, liderea con acierto este joven profesional de gran arraigo, convirtiendo el carnaval de Puerto Plata en una opción válida de interés tanto para las grandes empresas nacionales como para el sector turístico como oferta válida de simbiosis expresivas de identidad del pueblo, con los que nos visitan. ¡Apoyemos nuestros carnaval y grandes proyecciones a un puertoplateño de buena voluntad como lo es el Dr. Yanko Soufrount!.
Los Taimascaros son unos nuevos diablos cojuelos que salen a la luz pública en enero de 1991, con una propuesta reducida pero entusiasta, de un grupo de jóvenes de la comunidad de Puerto Plata conmovidos en su espíritu por la destrucción moral que arrasa con los que han sido sus amigos y compañeros.
El nombre de Taimascaro en una composición de las palabras Taino (nombre de la raza de los principales pobladores de nuestro país en la época del descubrimiento) y Mascaro (se refiere a los personajes cuyo disfraz incluye una máscara colocada en la cara). De esta manera aportan no sólo un nuevo nombre al carnaval, sino que también un motivo auténtico para disfrazarse.
En principios, el nombre original fue “Máscaras muecas”, que consistían en la reproducción de los rostros de los personajes pintorescos de la comunidad de Puerto Plata entre los que estaban “Vivijagua”, “cosa buena, cosa mala”, “Tatá la bica”, entre otros personajes folklóricos de ese pueblo.
Sus trajes de Diablos cojuelo recogen elementos de las tres culturas que nos dieron origen, aborígenes, blancos europeos y negros africanos. Sus caretas representan las imágenes de Cemíes y Dioses Taínos.
El desfile del año 1999, “Taimascaro” ganó el primer premio como mejor temática del carnaval dominicano, teniendo una participación muy aplaudida.
Definición
Este personaje reúne elementos de las 3 culturas que confluyeron en la isla de Quisqueya en tiempo de la colonización; europeos, afroantillanos, y primitivos tainos, del cual las imágenes de sus ingenuos dioses, son hoy los rostros de la expresión más popular del carnaval en Puerto Plata.
Taimáscaro no es sólo un disfraz, con más de un decena de tribus, es representación del arte y la cultura, y del pensamiento solidario entre los hombres de nuestro pueblo, nuestro país y nuestro mundo.
Origen
Surge en el 1991, que al regresar a su pueblo un grupo de profesionales puertoplateños graduados en diferentes profesiones y diferentes universidades. Encontramos nuestros contemporáneos sumergidos en el letargo del tiempo de gran espera radical al cambio de sus vidas.
Nuestro Malecón fue escenario de grandes comparsas y disfraces, sobre todo La Vega , Santiago, Cabral, Bonao, en fin de todos los rincones del país que protagonizaban en nuestra gran pasarela que es el Malecón de Puerto Plata, existía un solo público los puertoplateños, deseosos de ser los protagonistas de su propio escenario.