Si, en cambio, se asume la gradualidad contenida en el Plan Decenal de Educación 2008-2018 y acordada por todos los sectores de la vida nacional, en 2011 habría que invertir el 3.22% del PIB, equivalentes a RD$67,746 millones. Así se evitaría desconocer otra vez acuerdos y compromisos entre el Gobierno Nacional y la sociedad dominicana.

 

Expertos han identificado partidas que pudieran ser reducidas para ser recolocadas, demostrando que es posible.

 

Los senadores y diputados que integran la Comisión Bicameral que estudia el Presupuesto 2011 anunciaron el lunes (ayer) que identificaron recursos suficientes en instituciones y programas estatales que permiten aumentar la asignación a Educación. Hoy martes volverán a reunirse para dar a conocer sus conclusiones.

 

En la agenda nacional hay muchas urgencias y reclamos en debate, pero no hay otra que convoque a tantos dominicanos y dominicanas con desbordante pasión, convicción y entusiasmo como la de mejorar sustancialmente la inversión en Educación.

 

Persistir en ignorarlo debilita la necesaria cercanía y sintonía del Gobierno con los ciudadanos y ciudadanas y desconoce que “los políticos tienen que ser unos coordinadores de las sugerencias, los proyectos y las ilusiones de la sociedad", como bien señaló, hará unos años, la filósofa española Adela Cortina.

 

Las sociedades consienten/toleran, con generosa frecuencia, errores de buena fe, ciertas imprevisiones y uno que otro mal cálculo de sus gobiernos, pero no siempre la cerrazón o la indiferencia.

 

Haría bien el presidente Fernández en ordenar a su ministro de Hacienda apertura y disposición para escuchar las propuestas de la Comisión Bicameral de senadores y diputados y de los expertos de las organizaciones de la Sociedad Civil.


Fuente:www.perspectivaciudadana.com