Si usted quiere saber lo que es la pobreza no mire túneles y elevados en la ciudad ni mire torres en la Anacaona o el Malecón o los miles de millones que ganan cada mes los bancos.

 

Esa riqueza tiene la virtud de crecer de manea vertical y obnubila. La miseria se esparce de manera horizontal y es catastrófica.

 

Una formidable industria del entretenimiento (hedonista, egoísta, autocomplaciente y autosuficiente) se encarga precisamente de disimular la miseria ante nuestros ojos hasta que un día ésta se sale de los barrios, atraca por un celular, arranca una cartera o una cadena o reloj, asesina por un “tumbe”…

 

O se expresa en una epidemia (siempre entre los pobres, claro) o en el mismo desayuno escolar que deviene también en expresión de nuestras miserias. Las empresas que manejan ese negocio no tienen culpa de que las escuelas no dispongan del instrumental necesario para servir un desayuno en las mayores condiciones de higiene.

 

En realidad tampoco tienen culpa de que, antes de que se le administre el tentempié, al alumnado se lo enseñe a lavarse las manos con jabón de cuaba, aunque sólo sea en alguna cubeta, si no hay un lavamanos decente en el plantel escolar (que eso también es espejo de nuestra lacerante miseria).

 

Andan mal, por cierto, quienes piensan en la crisis de la escuela como “la crisis de la educación dominicana”. Esa desgracia va más allá de nuestras aulas y no es culpa precisamente de ellas, como proponen algunos.

 

En realidad este modelo excluyente, vertical, opaco, centralizador y concentrador de la riqueza ha hecho aguas y se hunde y nos arrastra.

 

Ponen parches—y algunos hasta aparentemente buenos—pero el modelo de desarrollo ha colapsado irremediablemente y con él, por consecuencia, colapsa la sociedad.

 

¿Pesimismo? Ojalà y fuera eso. Pero realmente es simple constatación cotidiana que no se regodea en ilusiones baratas ni en las lentejuelas por que nos quieren trocar cada día nuestras verdaderas y mejores ilusiones de un país sin miseria.

 

Fuente: www.perspectivaciudadana.com