El sol tardaba en acostarse. Sus rayos todavía se dejaban ver en hermosos colores de un atardecer como solo puede observarse en Puerto  Plata.
 
Todavía las palomas revoloteaban en la Plaza Independencia siendo motivo de alegría con su aletear desde el techo de la catedral hasta la cima de la glorieta.
 
Eran las siete y media de la noche de aquel viernes 31 del recién pasado mes de agosto,  en que el Club del Bolero rindió Homenaje Póstumo de Reconocimiento al bardo local Carlos Hart.
 
Desde esa hora, comenzaron a llegar los invitados a la Sala Rafael Solano de  Casa de Cultura donde cada último viernes del mes, se reúne el Club del Bolero para hablar de ese género musical, escuchar y ver videos de los grandes boleristas y baladistas de todos los tiempos.
 
Esa noche de luna llena, tuvimos por igual a casa llena, una de las actividades –Carlos Hart se merece eso y más – que más brillo ha tenido de las realizadas allí por el club del Bolero.
 
Don Nino Hernández quien fuera integrante  junto a Alexis Martínez y Carlos Hart, del Trio Los Armónicos habló allí, sobre la vida artística del Bardo. Su carácter y su legado artístico.
 
El público asistente  se llevó la grata sorpresa de escuchar a Enriquito Pichardo cantar a capela, algunas de las composiciones de Carlos Hart.
 
Decimos sorpresa, porque nos dicen que Enriquito no es muy dado a cantar, aunque es un buen ejecutante del acordeón .
Con los aplausos y los presentes puestos en pié, el Director Ejecutivo del Club, Fausto Pimentel llamó a los familiares de Carlos Hart presentes en el acto a recibir el Pergamino de Reconocimiento Póstumo.
 
Fue un momento de profunda emoción, que es difícil expresarlo en estas cuartillas.
 
Luego las canciones interpretadas por Simón Aybar, Rafael Cueto y Nino Hernández muchas de las cuales solía interpretar Carlos Hart, hizo más nostálgica la noche, si a esto añadimos las declamaciones hechas por Segundo González quien a su vez, hizo de maestro de ceremonia.
 
Una noche de esas que no son fácil de olvidar. De esas, donde anhelamos que el reloj no marque las horas con todo y que la misma noche esté de ronda y sin importarnos que la lluvia caiga despiadadamente y que la noche no tenga ni luna ni estrellas…si me quedas tu.
 
Gracias Don Carlos por tu arte, por tu entrega porque hiciste como otro grande de Puerto Plata Juan Lockward, vibrar la guitarra ante la ventana de la amada en aquellos tiempos que tal vez jamás volverán. Gracias por ser parte de nuestros más caros recuerdos.