Eso quiere decir que la credibilidad  y la confianza en el gobierno están maltrechas. Muy maltrechas. Y eso es peligroso.

 

¿Qué hacer para recuperar confianza y esperanza de nuevo?

 

El presidente Fernández ha propuesto disminuir el gasto del gobierno en un 12 por ciento. Ésa puede ser una forma de restar presión a la caldera inflacionaria atizada por los precios del petróleo en el mercado internacional; inflación que se puede llevar de paro la estabilidad de la economía dominicana y que se lleva en claro la credibilidad del gobierno y las esperanzas de mejoría de la gente.

 

Pero, ¿son esa reducción del gasto, las socorridas plazas agropecuarias anunciadas, el bono diesel, etc., suficientes para devolver confianza y esperanzas perdidas?

 

Probablemente, no. Se necesita reconstruir urgentemente eso que algunos llaman capital social.

 

Y parte importantísima de ese capital social lo es la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace. Y no se puede DECIR que se trabaja para enfrentar la crisis y tolerar, por ejemplo, el laborantismo reeleccionista, descarado, inconstitucional y olímpico de altos cargos estatales que, además, manejan fondos públicos.

 

Se imponen la coherencia, la frugalidad en el Estado, el ahorro y la austeridad que debían ser políticas permanentes en todos los momentos y en todos los gobiernos, puesto que los que administran son dineros del pueblo. Se impone una revisión de algunos altísimos sueldos privilegiados y un aumento (aunque sea modesto, acorde con la inflación) de los sueldos y salarios de empleados y trabajadores.

 

Otra parte fundamental de ese capital social a reconstruir es gobernar con la gente, acompañar a la sociedad, incluir a las organizaciones sociales, concertar con las comunidades y sus instituciones… No sólo con el nido de chantajistas y politiqueros extorsionistas en que ha devenido la mayoría de los dueños de rutas del transporte que desde ya—atrincherados en empresas llamadas “sindicatos” y aprovechando la inflación importada con el petróleo—apuestan de nuevo al triunfo del PRD y del desorden en el país para seguir medrando.

 

Hay mucho más de lo que dijo el Presidente en su discurso por hacer. Mucho más para recuperar credibilidad, confianza y esperanzas perdidas.

 

Fuente:www.perspectivaciudadana.com