Plasmó una vez el gran poeta universal Pablo Neruda, en un poema dedicado a Fidel Castro estas estrofas: “Fidel, Fidel, los pueblos te agradecen palabras en acción y hechos que cantan, por eso desde lejos te he traído una copa del vino de mi patria/ Son mineros que viven hace siglos sacando fuego de la tierra helada,/ Van debajo del mar por los carbones y cuando vuelven son como fantasmas/ Se acostumbraron a la noche eterna, le robaron la luz de la jornada, y sin embargo aquí tienes la copa de tantos sufrimientos y distancia/ La alegría del hombre encarcelado por tantos sufrimientos y distancias y que dentro de la mina sabe cuando llegó la primavera y su fragancia/ No lo hace un hombre, si no muchos hombres, no un capitán si no muchas batallas/ Y están contigo porque representas todo el honor de nuestra lucha larga/ Esta es mi copa tómala Fidel, está llena de tantas esperanzas que al beberla sabrás que tu victoria es como el viejo vino de mi patria”.
Lo que nos define el poeta en versos sincronizados lo ponemos como plataforma de conducta de cada uno o una de los/as que formaron parte del tramado en la ejecución de este Festival de la Restauración, que este año arribó a su sexta versión.
Si definimos cada una de las actividades multidisciplinarias que se presentaron y que se dieron de manera cronológica, podemos decir que el trabajo realizado fue excelente, con un atípico comportamiento de cumplimiento del horario de las actividades que estaban reseñadas en el programa. Las jornadas motivacionales se iniciaron desde el 9 de agosto con actividades en los barrios y proyecciones audiovisuales, artesanales y pictóricas en el Parque Independencia y locales aledaños, donde una gran feria comercial se hizo presente. Luego desde el 16 de agosto en coordinación con la Casa Museo General Gregorio Luperón, se concretaron representaciones históricas de los acontecimientos que motivaron la Guerra Restauradora y el papel jugado por este eximio patriota y gran estratega militarar en esta gesta. También la Secretaría de Cultura, hizo su aporte en dos grandes espectáculos recogidos con las representaciones artísticas de Manuel Jiménez, Johnny Ventura y el gran acordeonista Rafaelito Román. Igualmente sus organizadores lograron concretizar que las asociaciones deportivas conjugaran competencias motivantes para los/as jóvenes, dentro de este festival. En fin, hubo de todo, para todos y eso para lograrlo hay que trabajar con conciencia, poseer criterios gerenciales y vender un proyecto que despertara credibilidad.
Los países del ALBA, estuvieron representados en los Embajadores Alexis Bandrich, de Cuba, y Alberto Castellar de Venezuela que aprovecharon este espacio para juramentar el Comité Amigos de Cuba, donde se pudo compartir junto a ellos y la Sala Capitular del Ayuntamiento del municipio de San Felipe de Puerto Plata que les declararon “Visitantes Distinguidos”.
De este Festival se desprende también que hay que trabajar en el escepticismo, en las mezquindades y en los protagonismos. Los puertoplateños/as rompieron con su asistencia el escepticismo que se cernía sobre su asistencia y apoyo a este evento. Las mezquindades, que forma parte del ego de artistas y agentes culturales, aunque sabemos que siempre estarán presentes, al ponerlas sobre la palestra para que los que la fomenten, tengan que reconocer con un “mea culpa” la negación de su ausencia. Los protagonismos y las primacías que han sido los vicios generalizados de quedarse sentado en casa cuando no se es quien encabeza una actividad, recibieron la “galleta sin mano” que otorga el pueblo cuando los eventos colman sus expectativas. Por eso, aún con el choque de personalidades de quienes dirigieron este evento, podemos afirmar que al lograr la inserción de muchos jóvenes motivados, fluyó sin contratiempos la plasmación de todo el programa.
Para todos y todas los/as que formaron parte de este tramado al igual que a las instituciones gubernamentales que dieron su apoyo como a los empresarios y comerciantes locales y nacionales que creyeron en estos vendedores de ilusiones que pensaron mas allá de nuestra realidad, como lo son Julio Alberto Melo (July), el Dr. Juan Payero Briso, Denny Lantigua, Altagracia Arias (Taty), Rosa Troche, Junio González Rebeca Ureña, Jasmery Vásquez, Emérito Almonte, Teresa Elías de Lantigua y un conjunto de jóvenes que se mantuvieron cada día dando asistencia, motivando y haciendo de este festival una tangible realidad, no podemos dejar de darle las gracias por hacer que Puerto Plata se motivara con sus sueños y estos se cumplieran a cabalidad. Por ello el Festival de la Restauración, tal como decía el gran poeta Pablo Neruda: “No lo hace un hombre, si no muchos hombres; no un capitán si no muchas batallas”.