La ética y la política constituyen aspectos fundamentales en los que descansa toda la soberanía de una nación razón por la que la ciudadanía debe velar por un manejo transparente como si pretendiésemos recuperar los signos más relevantes y sagrados de la historia, afirma el licenciado Ángel Julián Serulle Ramia en su charla semanal, en esta ocasión dedicada a la ética y a la política, por la red de emisoras que cubren todo el territorio nacional.
Enfocar aspectos tan delicados y de tanta significación hoy día en nuestra patria, sobre todo cuando el mercantilismo arropa las esferas del poder, pues constantemente circulan informaciones sobre actos de corrupción, tanto a nivel público como privado, es como si estuviésemos envueltos en un pandemónium, estima Julián Serulle en su intervención radial.
Sin nos remontamos al año 1966 y leemos los periódicos de entonces, encontraremos que el tema de la corrupción de Estado es el que con más preponderancia se destaca en los medios de comunicación; gobierno tras gobierno, ultrajan el honor, macillan la dignidad y usurpan descaradamente nuestro patrimonio, es decir, las riquezas del pueblo dominicano, considera Julián Serulle.
Advierte el político y abogado laboral que no es correcto abordar tan singular temática con ira, tras saber cómo han desfalcado los tesoros del pueblo, los grupos de poder, sin que nos introduzcamos a desentrañar el significado conceptual de la ética y la política.
Pues jamás permitiremos que por el asco que nos produce a todos el sabernos estafados por seres salidos de la oscuridad, se nos obnubile la mente y no podamos entonces descubrir las bondades ni de la ética ni de la política, ni comprender siquiera su importancia en el mundo de la ciencia expresada a través del pensamiento de ilustres prohombres de la humanidad, destaca Julián Serulle.
Sabemos que la despolitización limita las posibilidades de la ciudadanía de hacer efectiva sus reivindicaciones, pues un pueblo apolítico es un pueblo muerto, igual si no tuviese arte, pero olviden las frustraciones, porque la oscuridad nunca le ha ganado a la luz, significa con determinación el especialista en litigios laborales.
El tema nos obliga necesariamente a preguntarnos si estamos ante la desaparición de la política o ante una mutación que obliga a pensar y a ejercer la política de otra manera, indica Julián Serulle.
La corrupción imperante nos lleva a reconocer que estamos en tiempos difíciles, que reclaman el retorno de la dignidad en el quehacer político como forma de impedir, por un lado, la desaparición del espíritu democrático del pueblo y, por el otro, la supremacía del dinero como dios superior, sostiene el líder político.
Cabe recordar que la moral y las obligaciones de las personas en sí, forman parte de la filosofía que norma la ética; constituyendo un conjunto de normas morales que rigen la conducta humana, porque la ética se relaciona con el bienestar material de los individuos y con las colectividades particulares; de ahí que cualquier obstáculo a este bienestar constituye una ofensa contra la humanidad, señala Julián Serulle.
Ella emana de los valores que se tejen y entrelazan a lo largo de la historia de las relaciones humanas, por eso la moral en tanto que adjetivo, significa lo que pertenece a las acciones y carácter de las personas, visto desde la bondad o la malicia; un concepto más amplio nos permitiría comprender la moral como la ciencia que trata del bien y del mal, en sentido general, explica Serulle.
Fuente imprescindible en la búsqueda del respeto entre los seres humanos, la moral, debe ser concebida como conocimiento, ciencia y conducta, ahora bien, la moral, como los derechos del hombre, es principio necesario para el buen vivir de las colectividades, pero también se expresa de manera particular en cada individuo, detalla el conocido abogado.
Añade Julián Serulle que el comprender y tener un concepto claro de la moral nos permite tomar conciencia de nuestras obligaciones y deberes para con nosotros mismos y para con los demás, esto, en el sentido de que en el drama de ola vida moral, los actores voluntarios o agentes morales someten su actuación a la crítica de su conciencia, desde la cual se reseña y se evalúa la calidad de la ejecución moral. No olvidemos que la conciencia desempeña un papel semejante al de la justicia y al de los jueces en la organización social; y es que las situaciones sociales deben analizarse en términos éticos, pues solo así podremos distinguir la verdadera civilización de la barbarie.
Al referirse a la política, Julián Serulle expresa que ésta permite el arte de gobernar, y dicta leyes y las hace cumplir, promueve el bien público y remedia las necesidades de los habitantes de un país.
En muchos pueblos de nuestra América morena se considera que la política se ejerce con carácter comercial, que se busca el enriquecimiento económico de quienes participan en ella, con el interés de escalar en la sociedad y ser parte del poder político, en ese contexto, es lógico que el Estado se deteriore y la sociedad en su conjunto se aliene, precisa Julián Serulle en su intervención radial.
Colaboración: Rafael Rodriguez