La avalancha de personas decididas a participar en la campaña electoral a favor de Hipólito Mejía y el PRD, demuestra claramente la disposición que tiene la gente de salir de este gobierno, por la realidad que vive cada dia del alto costo de la vida; el aumento del desempleo, la terrible inseguridad ciudadana y los grandes actos de corrupción de los funcionarios de este gobierno que han sido denunciados y que este gobierno peledeístas ha hecho caso omiso.
Esa percepción recogida por la encuestadora Gallup-Hoy, refleja que la gente llegó al tope de su paciencia y que por más que el gobierno peledeístas continúe invirtiendo millones de pesos en los medios de comunicación para tratar de cambiarla, la realidad le dará en la cara a su candidato Danilo Medina, reconfirmándose nuevamente que la decisión tomada por el Dr. Leonel Fernández de que presidiera la boleta electoral del PLD, sólo fue cedida porque conocía su desgaste y sabía claramente que sería derrotado.
Frente a esa realidad, se ha querido llevar a la población un mensaje tervigersador y mediático, pretendiendo bajar la estima que ha depositado la gente en Hipólito Mejía, llevando el rumor de que el PRD no está compactado, que hay ruidos internos entre la gente del Ing. Miguel Vargas Maldonado, presidente del PRD, que supuestamente, se sienten excluidas y para lograrlo, han encontrando asidero en personajes que rodean al Presidente del PRD, que se están prestando hacerle coro con actitudes de denuncias públicas y de manejo mediático de sus requiebros,
Nada raro resulta que personajes que sectarizaron de una manera brutal la campaña interna del PRD, se presten hoy a ser los que pretendan llevar mensajes de inestabilidad, para tratar de contribuir con sus actitudes, a crear desasosiego en las filas del PRD, que aún a pesar de ellos, han ido compactándose alrededor del candidato Hipólito Mejía, con la clara disposición de cerrar filas, trabajando denodadamente para lograr el poder el próximo 20 de mayo del 2011; porque son precisamente esas bases del PRD que han estado sufriendo la exclusión que han tenido que cargar por depender de los zigzagueos de dirigentes como estos.
Esas sordinas, son las mismas acostumbradas a difundir malquerencias y son las mismas que se han alzado con “el santo y la limosna”, importándoles un bledo la pobreza y las necesidades en que viven sumidas las bases del PRD y los pobres del país; y son los mismos que pretenden “cosechar en mar revuelto”, con argumentos baladíes e insustanciales, cargados de resentimientos, pretendiendo sacar sus ventajas personales, negociando con el Gobierno y dejando las bases para que se las lleve el mismo demonio.
Ya Hipólito Mejía ha salido al paso aclarando que son cuentos de camino eso que dicen algunos de falta de integración y de triunfalismos, ya que tiene establecido que lo que hay en el fondo de este supuesto malestar, es un negocio de algunos de estos personajes con el gobierno, y quieren justificarlo para tapar esas negociaciones, ya ha advertido que eso se verá en los meses por venir.
Y tiene toda la razón porque ya se ha dicho públicamente también, que en estas actitudes de desasosiego están inmersos Diputados/as que tienen asignados seis años en sus puestos electivos y que quedándose en sus curules, se desentienden del partido que los llevó a ocupar esos puestos y a la vez se hacen acreedores de servir de “punta de lanza” para satisfacer la codicia que despierta el bien usado hombre del maletín, que se pasea en momentos como estos en el Congreso Nacional.
El Ing. Miguel Vargas Maldonado, como presidente del PRD, tiene que sacudirse, y desoír los cantos de sirena de personajes que alimentan la división y que son arquetipos de camaleones que se insertan en partidos como el PRD, para sacar ventajas y que luego que cumplen su ciclo arrollador y destructivo, se prestan a la manipulación y a la desestabilización para desarticular las posibilidades que se avizora, del ascenso al poder del PRD.
El Ing. Miguel Vargas Maldonado, sabe que el gobierno y el PLD buscan por todos los medios de bajar la popularidad de Hipólito Mejía y una de sus estrategias es vender la idea de que el PRD está dividido y que tiene problemas internos, por lo que tiene el deber de apagar este artificial conato de rebelión de algunos de sus adeptos más cercanos, que se están prestando a coincidir con el enemigo. El Presidente del PRD tiene la última palabra y no me cabe dudas que será para salirle al paso a esta insensata actitud de algunos de sus correligionarios.