Para obligar al gobierno a asumir políticas de “achicamiento” – ellos prefieren llamarlas de ajuste o austeridad- procuran sensibilizar a la población trasladando a los medios de difusión masiva la persistente denuncia del excesivo gasto público gubernamental, responsable –a su juicio- del endeudamiento y del déficit fiscal de la República Dominicana.

 

Por supuesto, son afirmaciones que no recogen la complejidad de la realidad económica dominicana.

Lo cierto es que:

 

1- Hay un subregistro de la actividad económica como resultado de la elevada informalidad (56%) y de la evasión fiscal. El PIB es mucho más de lo que se registra oficialmente. El gobierno gasta poco para el tamaño real de su economía y al mismo tiempo gasta mucho por el elevado gasto tributario (50% beneficia a los grandes negocios) y el interminable rescate de las empresas privadas eléctricas.

 

2-La deuda pública y los recurrentes déficits fiscales se explican porque los gobiernos han preferido endeudarse antes que subir impuestos.

 

3-República Dominicana es el gobierno y sus finanzas, pero también las finanzas de las familias y negocios dominicanos. Equiparar los desafíos de las finanzas gubernamentales, de los negocios (grandes, pequeños, medianos y micros) y de las familias dominicanas es un error. Familias, negocios y gobierno son entidades de naturaleza distintas.

 

4-La deuda pública, el déficit fiscal y el excesivo gasto tributario son los “daños colaterales” de un modelo económico que impide la expansión y crecimiento de las empresas en igualdad de oportunidades y que no permite ensanchar la demanda de bienes y servicios por el elevado desempleo, informalidad y evasión fiscal. En consecuencia, mantiene bajos los ingresos del Estado.

 

El problema no es ni son los gobiernos, sino el modelo económico.


Fuente: www.perspectivaciudadana.com