Internet es un instrumento eficaz para garantizar y expandir otros derechos como el acceso a educación de calidad, a la salud, al ocio y a necesidades humanas tan elementales como estar comunicado e informado. También para el fortalecimiento del tejido productivo y social.

 

Debe hacérselo saber a las empresas telefónicas para que entiendan los límites y alcances del negocio telefónico, y pueda producirse un entendimiento Estado-empresas privadas que resulte mutuamente beneficioso.

 

Reducir el precio de la conexión a Internet permitirá que muchas familias, pequeños y medianos negocios tengan la oportunidad de contratar el servicio.

 

La expansión del mercado beneficiará a las empresas que operan en nuestro mercado, a las que les ha ido muy bien, pues, al decir de Germania Montás, directora interina de Impuestos Internos, facturaron el año pasado 95,000 millones de pesos y obtuvieron ganancias por 20,000 millones de pesos.

 

Indotel anunció ayer la instalación de un nuevo cable submarino por una empresa británica desde Islas Vírgenes hasta Haina que triplicará el ancho de banda y contribuirá a la reducción del precio de Internet. Igualmente, se instalará el cable ALBA para unir Venezuela, Cuba, Haití y nuestro país.

 

Son decisiones que van en la dirección correcta de democratizar el mercado y son más efectivas que la pretendida tasa cero a Internet.

 

Democratización del mercado y reconocimiento del derecho ciudadano a Internet son mejores estímulos que las exenciones tributarias.


Fuente: www.perspectivaciudadana.com