¿Qué, no viaja el sonido y la imagen a velocidades fantásticas con los adelantos que hoy fascinan a la humanidad?
¿Acaso nos asombramos de que un pariente o amigo pueda vernos y escucharnos en pueblos o naciones lejanas cuando hacemos uso de la televisión o cámaras Web?
¿Qué, si esos que se han marchado a otras dimensiones han hallado la fórmula de comunicarse con este nuestro nivel de existencia?
¿Parece absurdo, descabellado y contraproducente nuestro planteamiento?
Es sacrílego decir -solo decir- que a veces como que sentimos que algo fuera de lo normal ocurre a nuestro rededor. Como si nuestros sentidos poco desarrollados dicen muchos, se esforzaran en decodificar lo que perciben…
Entonces, solo ruidos…como en esas defectuosas comunicaciones en las que intentamos comunicarnos con alguien sin conseguirlo.
Es entonces, cuando esas interferencias cual que sean, se nos traducen como escalofríos, sentir los pelos de punta, asombro y mudez.
Ya llegará el día en el devenir de la humanidad y de nuestra propia existencia, cuando esos ruidos serán silenciados…
El estaba allí esa noche. Acudió a la cita, porque se le invitó de una manera muy especial. Y cantó como solía hacerlo entre sus amigos.
Y lo hizo largo y tendido. Sin cansancio y sin prisa en el abrazo de su compañera “Marilín”. Y nos dejó escuchar Abril en Portugal, Me va, Me va, Magia, Nathali…y tantas otras que llenaban de armonía y perfumes de rosas, el salón Rafael Solano de Casa de Cultura aquella noche del viernes 22.
El estaba allí esa noche, por la complacencia reflejada en el rostro de los presentes. De sus amigos y de otros con menos edad, que conocen de él, de sus andanzas, de su bohemia por los escritos y anécdotas que les cuentan los mayores.
Disfrutamos de las anécdotas que nos contaron muchos de sus amigos---Sonia Hurtado, Crucita Jimenez, Fellito Messón, Palin Plá, Fausto Pimentel, Tato del Valle, Andrés Julio González y otros que gentilmente accedieron risueños a contarnos sobre sus andanzas.
Se trata, de Neney Severino en el recuerdo. ¡Cómo disfrutamos esa noche en el Club del Bolero!