Es que el modelo de desarrollo no funciona. La riqueza que se produce se queda en muy pocas manos. Es un modelo excluyente.
No es un modelo de desarrollo humano. Lo dicen los niveles lamentables de educación, de salud y de empleo que alcanzamos.
Y no hay manera de desarrollar a un pueblo con salud precaria, mala educación y, para colmo, sin empleo y cuando los hay, de mala calidad.
Porque el modelo tampoco genera empleo. Cerca de 210,000 personas se incorporan cada año a la población en edad de trabajar y bajo este modelo se crean en promedio sólo 70-75 mil empleos por año.
Lo advierte el informe: “De los 73 mil nuevos empleos creados en promedio cada año entre 2000 y 2007, el 71 por ciento son empleos informales e improductivos”. Es decir, de cada 73 empleos que se crean en este modelo económico, 52 son precarios. Que no tributan. Que son muy vulnerables.
Es un escándalo. Quiere decir que cada año agregamos un nuevo ejército de desempleados y de malos empleos a nuestras estadísticas. Es decir, de candidatos y candidatas a la emigración en yolas o no; a la frustración y la desesperanza; al clientelismo político inevitable en semejantes condiciones y, finalmente, a la delincuencia.
No es que no debamos celebrar y mantener el crecimiento de nuestro Producto Interno Bruto (PIB) como bien lo ha hecho el gobierno. También hay que mantener los programas de subsidio que con buen tino ha puesto en marcha la actual administración.
Pero quedarnos ahí a refocilarnos sería un grave error.
Es que hay que hacer que crezcan los sectores que no crecen o crecen muy poco (micro, pequeña y mediana empresas incluidas); es que hay que buscar las mil y una maneras posibles para que crezcan el mercado interno y la capacidad de consumo y la calidad de vida de ciudadanos y ciudadanas.
Es romper el círculo vicioso de un modelo de desarrollo que, como ha reconocido el empresariado, ya tiene cincuenta años.
La Estrategia Nacional de Desarrollo 2010-2030 nos brinda la oportunidad que necesitamos. Empecemos ya.
Fuente: www.perspectivaciudadana.com