Debo decir no soy especialista para hablar sobre los datos y los posibles riesgos del embarazo en adolecente y mucho menos puedo opinar sobre la salud mental y emocional de una niña embarazada.
Pero sí puedo como ciudadana adulta y con experiencia de embarazos dar la voz de alarma sobre lo terrible que debe resultar para una niña de menos de 18 anos cualquier tipo de embarazo deseado o no.
Valoro lo sublime del Génesis cuando se refiere a la procreación y las maravillas de las cartas de San Pablo en lo referente al amor.
Pero al margen de la ciencia, por experiencia de vida los embarazos en las mujeres adultas tienen un denominador común, el germen de vida que cae en el vientre, se convertirá en un nuevo ser, hombre o mujer y necesita la madurez y la determinación de la madre para crecer sano.
Esa menor, madre de ese ser, lastimosamente será más pobre, socialmente dejará de ser niña, físicamente según los entendidos no estará preparada para, concebir, alimentar y mantener a ese ser. La maternidad no debe convertirse en una tragedia por lo que ella representa,
Mientras esta realidad socava, las autoridades bien gracias.