Las actividades de protesta e indignaciones que se vienen desarrollando por jóvenes de la clase media despertando en el pueblo los cuestionamientos a las políticas y estrategias que desarrolló los gobiernos sucesivos que presidió el Dr. Leonel Fernández, que entregó a su sucesor, Lic. Danilo Medina, el pasado 16 de agosto, un Estado con una crisis de un 8.5% del PIB y con una cifra astronómica de un hoyo fiscal de 187 mil millones de pesos, se ha convertido en un clamor nacional por la transparencia, contra la corrupción y la impunidad, que ha encontrado eco en los dominicanos/as residentes en otras latitudes del mundo.
El PRD sumergido todavía en una crisis institucional, con un Presidente impuesto por un mamotreto de sentencia del Tribunal Superior Electoral (TSE) y una cantidad de dirigentes disidentes que no han logrado consolidar los organismos en pro de su fortalecimiento y movilización pro activa en contra del “paquetazo tributario”, sólo se han centrado en motivar a la militancia interna para lograr adhesiones para una futura candidatura en el 2016, y con ello, no comprometer su posición en choques contra nadie, de manera que sus futuras aspiraciones no se vean impedidas por posiciones intransigentes que se tomen hoy contra uno/a que otro/a dirigente de la facción del Ing. Miguel Vargas, que es ahora el principal obstaculizador de cualquier acuerdo interno, y que ha demostrado en su accionar que sólo le interesa mantener una oposición “light” contra el gobierno.
Por eso vemos legisladores/as nacionales y municipales; dirigentes/as del partido nacionales, provinciales y municipales, moviendo teclas mediáticas para vender su imagen pública con sofismas muy bien estructurados, conceptualizaciones innovadoras, retóricas encendidas en contra del paquetazo fiscal, pero de ahí a tomar acciones orgánicas de articular mecanismos internos para poder enfrentar, como partido, esta desgracia tributaria que ha impuesto este gobierno de Danilo Medina y el PLD en contra el pueblo dominicano, se disuelven en metáforas gallardas que no logran concretizar acciones institucionales partidarias de adhesión a las protestas que se han desencadenando en todo el país a través del movimiento de jóvenes organizados en mecanismos sociales que han venido dando la batalla tanto con protestas públicas, como a través de las redes sociales digitales, que cuentan con una gran incidencia en todos los estratos de la sociedad nacional e internacional.
Es muy cómodo este vedetismo político, de posar para los medios de comunicación nacionales y locales, esbozando ponderados criterios ideológicos y llamativos esquemas opositores, desde un punto de vista marginal, sin involucrarse en la estructuración del fortalecimiento de los organismos internos del PRD como partido opositor, obviando así la realidad de la organización que los sustenta, que será al final de la jornada a través de la cual encaminarán sus aspiraciones, y si no hay un partido fortalecido, con sus organismos motivados y dispuestos a dar la batalla, yo me preguntaría, ¿a través de qué partido, podrán encaminar estas aspiraciones?.
Este vedetismo político, tendrá sus consecuencias en el futuro, porque si el PRD no se aboca a lograr que en 2013 se produzca una Convención que reestructure sus mandos internos y pueda elaborar una política que compacte fuerzas aliadas para poder catapultar un frente opositor a este gobierno, estará abocado a su desintegración, y por tanto, cualquier aspiración, quedará relegada a un marasmo interno impredecible.