El trágico resultado de las drogas
Recientemente, mientras hacíamos las veces de colaborador al mediodía en La Voz Libre que se transmite por Musa Visión, junto a Lowidin González y el Ingeniero Jiménez Mesón, la adicción a drogas narcóticas fue uno de los temas centrales al que dedicamos más del 80 % del tiempo asignado.
Una gran cantidad de jóvenes de ambos sexos deambulando como locos por nuestras calles, durmiendo en cualquier zaguán, robando lo que aparezca, apartándose del seno familiar, es el resultado del auge del microtráfico de drogas narcóticas en nuestro país.
Recientemente, mientras hacíamos las veces de colaborador al mediodía en La Voz Libre que se transmite por Musa Visión, junto a Lowidin González y el Ingeniero Jiménez Mesón, la adicción a drogas narcóticas fue uno de los temas centrales al que dedicamos más del 80 % del tiempo asignado.
Por las varias intervenciones o llamadas recibidas, nos dimos cuenta del despertar e interés de los televidentes en uno de esos temas que a veces uno por prudencia o por miedo, ni siquiera toca en nuestros programas.
Fue así, que de manera sencilla salieron a flote consideraciones como por qué unos se quedan en crack, piedra o cemento mientras otros prueban marihuana, cocaína u otras drogas fuertes.
A nosotros que nos es fácil re- huir del tema, nos causó profunda satisfacción escuchar los diferentes planteamientos formulados por gente del pueblo y profesionales de este y otras comunidades de la provincia.
Un par de días no habían transcurrido, cuando la prensa nacional se hizo eco de los temores de residentes en la ciudad de Santiago, debido a la enorme y creciente cantidad de “piperos” (consumidores o adictos a drogas baratas), así como del incremento de robos y actos de ratería realizados por esas personas.
Es tanta las molestias que allí ocasionan a los vecinos, Que las autoridades se han visto en la necesidad de poner militares a vigilar el parque Imbert por el desorden allí existente, al ser nido y refugio de los llamados piperos.
A esto se le suma, el número cada vez en aumento, de personas muy jóvenes con demencia y deambulando por las calles de Santiago. Entre ellos un periodista de nombre Carlos Cepeda. Tiene uno que tener alma de acero, para no sentir compasión por esos muchachos.
El Ingeniero Jiménez Mesón al hacer la comparación del mundo de las drogas con un abismo, planteó la necesidad de crear barreras, muros de contención, señales…para no caer allí.
Buena y efectiva comunicación padres e hijos, facilidades para estudiar, amplio campo laboral y buenas alternativas para conseguir el primer empleo, como excelentes barreras distanciadoras del abismo de las drogas narcóticas.
Estupendo programa del que siento orgullo haber formado parte, para no ofrecer más de lo mismo, ni servir de papagayo y portavoz subliminal de esos taimados que se roban los recursos del Estado y son los que contribuyen a que muchos de nuestros jóvenes más pobres estén en situación de demencia y con tanta dependencia de drogas narcóticas.