Desde mi infancia, mis padres comentaban con cierta frecuencia que la existencia de la gente debía tener sentido. Y que cada uno de manera individual  tenía una misión que cumplir. 
 
Crecí con la  premisa, de imaginar un camino a seguir, de tener un gran sueño para conquistar; Y más aun, soñaba con un tesoro para encontrar y como diría  (Paulo Coelho) “una leyenda personal”.
 
No voy a analizar el autor, solo pretendo exponer el sentido de ser dominicano, cómo construir un país, donde cada hombre y mujer se instala en la seguridad de lo que tiene, y abandona los sueños y con ello la posibilidad de buscar el tesoro donde hay herrumbre, salud en las epidemias, educación en la ignorancia.
 
Pero más que todo; cómo encontrarle sentido de pertenencia a una nación, que no te garantiza nada, que solo permite que unos pocos, se repartan los bienes públicos como mangos  bajitos; Cómo vivir sin vaciar el amargo de saber, que quienes lideran, son indiferentes ante el desmadre que nos arropa.

Como finalizar este articulo, sin que los que zaquean el estado te digan amargado. para que no se les enrostre sus vilezas.