Fé: Dícese de la persona que cree sin necesidad de haber visto
Efesios 2.12 dice: Vivían en este mundo sin Dios y sin esperanza.
En esta parte de la Biblia el Apóstol Pablo se refiere a un grupo de creyentes denominados gentiles, los no judíos, su futuro era incierto, pero por pura gracia fueron aceptados como hijos adoptivos de Dios.
Les recuerda que en un tiempo vivían en este mundo sin Dios y sin esperanza, no gozaban los mismos derechos espirituales que los judíos, pues estos tenían la promesa y eran los escogidos por Dios de llevar el mensaje a toda la tierra.
Tú y yo somos esos gentiles que en un tiempo no conocíamos a Dios, pero hoy el velo del santuario ha sido roto tenemos libre acceso a la presencia de Dios, con la vida, pasión, muerte y resurrección de Jesús, hemos sido adoptados, y por medio de su cruz recibimos todos los beneficios de hijos herederos.
Kelvin es un niño de apenas 11 años, algo va creciendo dentro de su cabeza y hay que operarlo de emergencia para salvarle la vida, sus padres no tienen dinero pues son muy pobres y una cirugía como esta costaría una fortuna.
Emely su hermanita de 8 años escuchó un día a su padre hablar de no haber logrado un préstamo para la operación, muy decidida fue a su habitación y busco su alcancía, contó el dinero que tenia ahorrado, 1 dólar con 11 centavos, lo contó una vez mas y la cantidad era la exacta.
Caminó hasta la farmacia de la esquina, con la intención de comprar un milagro para su hermano, el dependiente atendía a otra persona, ella espero amablemente, sin embargo al ver que no le prestaba atención, limpio su garganta con fuerza, y le replico; señor necesito comprar un milagro con urgencia para mi hermano, el señor con quien hablaba el dependiente se acerco a la niña y con voz calida le preguntó: ¿Que tipo de milagro necesita tu hermano?, dijo la niña: tiene un tumor en su cabeza y mis padres dicen que solo un milagro puede salvarlo, yo solo tengo 1 dollar con 11 centavos, si cuesta mas yo se lo consigo, este hombre era un respetado cirujano de Chicago que había llegado recientemente a la ciudad a visitar a su hermano.
Este Dr. Fue a casa de Emely hablar con sus padres y resolvieron hacer la operación, la cual fue todo un éxito, hoy Kelvin juega y vive una vida feliz, gracias a un milagro motivado por la fe inocente pero osada de una pequeña.
Un día estos padres maravillados se preguntaban cuanto le hubiese costado este gran milagro, no sabían que decir, sin embargo Emely sonreía pues ella si sabia cuanto le había costado, 1 dollar con 11 centavos.
Recuerde no hay que ver para creer, hay que creer para poder ver.
Amigo, si en la vida pierdes un auto, una casa o un negocio no has perdido mucho, si pierdes tu salud has perdido más, pero si pierdes tu fe, esperanza y sobre todo a Dios, definitivamente lo has perdido todo.