Decía un periodista local en uno de sus programas televisivos que el Alcalde Walter Musa es el líder de Puerto Plata, cumpliendo así su rol de apologista y poniendo sobre el tapete un juicio de valores intrínsecamente ligado a su condición de informador y asalariado del Ayuntamiento de Puerto Plata.
En esta semana, por igual, se ha iniciado también con un llamado al Obispo de Puerto Plata, Julio César Corniell Amaro, para que encabece las demandas de Puerto Plata por la carretera de cuatro vías; llamado que avalamos y que apoyamos en todas sus vertientes, por ser nuestro Obispo, la cabeza moral de
nuestro pueblo y por irradiar la credibilidad necesaria para que todos los sectores puedan articularse alrededor de esta demanda.
nuestro pueblo y por irradiar la credibilidad necesaria para que todos los sectores puedan articularse alrededor de esta demanda.En ambos llamados, con la lógica que ofrecen la utilización de los medios de comunicación para impactar, no podemos dejar de señalar una incongruencia. Porque si el Alcalde de Puerto Plata, según el comunicador de referencia, es el líder de Puerto Plata, debía ser precisamente a él, a quien se le hiciera el llamado de encabezar las demandas de los sectores sociales de Puerto Plata, para que el Gobierno del Lic. Danilo Medina, sea receptor de esta petición y ejecute una promesa de campaña.
Por eso es que los que tenemos el don de la palabra, tenemos que ser cuidadosos. Un líder no es la persona, o individuo, que designen los medios de comunicación, sea por las circunstancias que sea. Un líder es quien tenga las condiciones sobradas para motivar a la gente a cohesionarse alrededor de su llamado. Si fuéramos a valorar la condición en sí del liderazgo del nuestro Alcalde, quien no hay dudas concitó los votos de los/as puertoplateños/as en dos ocasiones para poder ganar el puesto que hoy ocupa, sin embargo, cuando de liderazgos se hable, para encabezar acciones que beneficien el pueblo que votó por él, me atrevería a decir, que no tiene condiciones para convertirse en un
cohesionador de nuestros intereses, ni en potencializador de nuestras demandas.
cohesionador de nuestros intereses, ni en potencializador de nuestras demandas. Para cohesionar fuerzas, que no sean las de conseguir votos para ganar unas elecciones, tiene el pueblo que haberle asignado las condiciones intrínsecas, que te conviertan en un ente motivador. Por eso, no erró el comunicador en llamar al liderazgo moral de Puerto Plata que es nuestro Obispo, para que se puedan lograr compactar las fuerzas sociales en pos de una gran demanda.
Puerto Plata adolece de liderazgos políticos aglutinadores. Unos porque luego que ganaron las elecciones decidieron aislarse para no tener que repartir sus ganancias. Otros porque entienden deben acumular sus sueldos y prebendas para cuando se acerquen las elecciones del 2016, volver de nuevo a engañar a la gente y a sus electores, de ahí que, para que Puerto Plata pueda ser atendida por el Gobierno de Danilo Medina, para la construcción de la carretera de cuatro vías, incluyendo además, diría yo, la reconstrucción de la carretera turística y otras necesidades vitales para la recuperación de nuestro polo turístico, tenemos que producir no un liderazgo mediático abultado para sustentar liderazgos manidos, si no, producir a través de los medios de comunicación existentes, las condiciones para el surgimiento de un gran compromiso de todos los sectores políticos, económicos y sociales, que concluyan con la plasmación de nuestras demandas. .
