Con una mirada hacia el pasado de manera regresiva, se ha producido nuevamente un dictamen aberrado de los jueces que componen el Tribunal Superior Electoral. (TSE), en franco contubernio político alejado de lo que podemos resumir como la verdadera administración de justicia consagrada en la Constitución de la República y en el juramento de fé que asume cada juez al encabezar un tribunal en representación de la sociedad.
Hay una determinada disposición de parte del gobierno de Danilo Medina y del PLD, de anular las posibilidades electorales del PRD, manteniendo esta división dándole ganancia de causa a Miguel Vargas Maldonado, quien desde las pasadas elecciones se ha plegado a los designios del poder político del PLD, Leonel Fernández y Danilo Medina.
Miguel Vargas Maldonado y su cúpula de sicarios que le rodea, que vendió los principios y actuó como vil traidor a los intereses de los perredeístas, lo que buscan es quedarse con las siglas del PRD para seguir sacándole provecho económico, y cuando pide que para llegar acuerdos debe ser proclamado candidato del PRD para el 2016, lo que busca es, servir de acicate, para que Leonel Fernández se pueda reelegir y él quedar con pingues beneficios económicos por servir su participación para legalizar este fraude electoral.Los miembros del Tribunal Superior Electoral, son unos arribistas, camaleones y aprovechados, que sirven al poder para mantener sus prebendas. En ese Tribunal, no hay administración de justicia, hay simplemente unos magistrados que actúan como marionetas y que aplican sentencias divorciadas no solo de la ley si no también de la administración de justicia que reclama la sociedad.
Frente a esta abominable sentencia que pone sobre el tapete la realidad que estamos viviendo los dominicanos/as, la desobediencia civil se impone. Ya no hay camino legal que defina la crísis del PRD. No hay manera de poder creer en la Junta Central Electoral y en el Tribunal Superior Electoral, miembros genuflexos al poder fáctico. Hay que tirarse a la calle, a buscar justicia, y no hay peor situación que pueda creársele a un gobierno que pretender acorralar fuerzas políticas y sociales pretendiendo perpetuar su partido en el poder. La reacción no se hace esperar.Las fuerzas sociales del país, tienen que enfrentar al Gobierno de Danilo Medina, al PLD como partido, dueño de todas las instancias de poder; a Leonel Fernández como corruptor y ave de rapiña contra los intereses del país y a Miguel Vargas y su cáfila de desleales y traidores, porque en ellos se resume toda la putrefacción que ha venido carcomiendo las bases de la sociedad dominicana.
Hay que levantar las banderas de lucha de masas que nos enseñó a utilizar nuestro máximo líder, el Dr. José Francisco Peña Gómez. Ya no hay que seguir utilizando las vías legales porque el derecho a la defensa y a ser parte del estado de derecho se nos conculcó, como perredeístas, como ciudadanos y como entes activos de la sociedad.Hay que exigir nuestros derechos como partido, en las calles. Hay que asistir al Comité Ejecutivo Nacional que convoque Miguel Vargas Maldonado en los estertores de su decadencia como Presidente del PRD que se cumple este 19 de julio, atendiendo lo que estatutariamente está planteado en nuestros reglamentos, porque es la fecha cuando perime su mandato. El Comité Ejecutivo Nacional debe de nombrar una Comisión Organizadora de la Convención que dirigirá el partido, hasta la fecha de la Convención. ¡Saquemos a Miguel Vargas del PRD y a todos/as los/as que se plegaron a sus designios para traicionar a nuestro partido! ¡A la calle, a defender nuestros derechos! Si el gobierno de Danilo Medina quiere sangre. ¡Habrá sangre!.