La ausencia de un liderazgo empresarial que cohesione a ese importante sector con otros de la sociedad puertoplateña, dificulta, aleja y hace más lento la puesta en marcha de trabajos prometidos por el gobierno central.
Mientras acentuemos las divergencias y distanciemos lo que nos une, seremos como el náufrago que solo ve en lontananza la silueta de la embarcación salvadora.
El liderazgo de Santiago, se propuso y obtuvo, la remodelación del área histórica de la ciudad, lo mismo que la construcción de la Circunvalación Norte de esa importante ciudad del Cibao.
No olvidemos, la positiva respuesta del Presidente Danilo Medina ante el interesante proyecto de la carretera Cibao-Sur.
Líderes de la ciudad colonial en la capital dominicana, planifican y solicitan al gobierno, la remodelación de esa área. La respuesta no se hizo esperar y al momento de escribir estas líneas, los trabajos han iniciado con los fondos asegurados para la terminación de los mismos.
¿Qué nos pasa como puertoplateños que ni siquiera hemos logrado la terminación de los puentes sobre el río Maimón?
¿Cuántas veces se ha anunciado la remodelación del centro histórico de esta ciudad de Puerto Plata con su cableado soterrado?
Ante esa dejadez y olvido de nuestras autoridades, ¿Dónde está el liderazgo local? ¿Que empujamos la carreta a favor de Puerto Plata con todos sus municipios y parajes?
¿Buscando el bien, el progreso, el desarrollo para todos? O ¿Solamente empujamos la carreta si la misma dejará beneficios cerca o donde están nuestros interesas?
No todos podemos ser Presidentes. No todos podemos ser líderes. El líder sabe trabajar en equipo. Conoce del poder que eso representa. El líder planifica y ejecuta. Tiene iniciativa y la pone en marcha.
¿Acaso nos han tocado los caminos más empinados y pedregosos ahora que tenemos pocas fuerzas?
¿Cuál de las ruedas está trancada por el óxido? ¿Es acaso el caballo, los bueyes…o el carretero?
¿Serán quienes se acercan haciendo creer que ayudan a empujar? ¿Qué nos pasa? ¿Es que quien escribe solo alcanza a ver –miope al fin – el vaso medio vacío?
¿Tenemos acaso miedo del diagnóstico a la carreta, al carretero y a quienes se acercan a empujar?