Luego que pasaron las elecciones, donde contemplamos pasmados/as, el abarrotamiento mediático y el desbordamiento del gobierno con el uso y abuso de los recursos del Estado, a favor de su candidato, pasamos también por la tremenda incertidumbre creada, por Miguel Vargas Maldonado, Presidente del PRD, que junto a un grupo de sus adláteres y coriferos, además de quintas columnas que disemino por todo el país, movieron todos sus tentáculos, haciendo pactos soterrados con el PLD, con miras a lograr que el PRD que ellos decían reivindicar, perdiera las elecciones, sin importarle en absoluto, la realidad de las bases, su dirigencia media y todos y cada uno y una de las mujeres y hombres que se sacrificaban diariamente, dando todo de sí, para poder lograr que el candidato de su partido ganara las elecciones, depositando en estas ilusiones, todas sus expectativas futuras de que ganando el PRD el Poder,  pudieran acceder a los puestos que tiene el Estado y con ello mejorar su calidad de vida y la de los suyos.
 
No saciado con esta traición, ahora se destapa Miguel Vargas haciéndole un llamado a Danilo Medina, para sentarse a negociar, dándole de lado a la parte institucional, como si el PRD fuera su negocio particular y no una conjunción de organismos normados por un reglamento de comportamiento y unos Estatutos, que obligan, a  cualquiera de sus dirigentes, a no comprometer las estrategias que se sustentan, sin que antes sean consultadas las máximas instancias, las cuales son las que tienen la potestad de decidir la aplicación de los mecanismos que contribuyan a robustecer las políticas trazadas como partido opositor.
 
Miguel Vargas se está creyendo que en el PRD él puede de manera unilateral tomar decisiones soslayando la institucionalidad y hacer y deshacer a su antojo, como si el PRD fuera una de sus empresas privadas, más cuando ahora mismo el no cuenta con la máxima representación de los organismos y ha sido sancionado en su accionar por la mayoría que representa la actual dirección del PRD que encabezan Andrès Bautista, Lic. Orlando Jorge Mera y la Lic. Geanilda Vàsquez. 
Aquí en Puerto Plata, a sabiendas de que habían dirigentes negociando de manera soterrada, atendiendo la línea lanzada desde arriba por Miguel Vargas, la dirección del Comando Provincial y de los Comandos Municipales, trataron en todo lo posible, de contener la traición de estos dirigentes, aun cuando se sabía de sus reuniones, sus manejos macabros y a la vez se conocían sus planes de lograr que aquí, en Puerto Plata, perdiéramos las elecciones, cosa esta que no se le diò.  Poniendo en entredicho sus supuestos liderazgos. De ahí que no bien termina el proceso electoral, se destapan Domingo Artiles, Rafael Mena Castro y Miguel Angel Reyes (Millo), a encabezar un movimiento de apoyo a la traición de Miguel Vargas.  Ya el Diputado Alejandro Aguirre, había venido trabajando para captar dirigentes, como lo hizo con Milvio Simò, Chilongo y otros/as que se les anexaron, consiguiéndoles empleos y otras prebendas, para llenarles los ojos a los que quisiesen negociar, y sin embargo, en su propio patio, se le derrotó.  
 
Por otro lado, Rosa Duncan, Regidora de la Sala Capitular de Puerto Plata, restableciendo su vocación de deslealtad que había venido trillando, desde épocas pasadas, quiso jugar a ganar & ganar, dejando a su esposo e hijo, pactar con el PLD a través del Movimiento Civico Renovador, del General ® Zorrilla Ozuna, y apelando a la ingenuidad de muchos/as perredeìstas, poderles convencer  de votar en la casilla 18, bajo el engaño de que hacerlo, era darle un voto al candidato del PRD; Así haciendo esta labor de zapa se le vió el día de las elecciones, comprando votos y llamando a votar en la casilla 18. Indudablemente toda una alimaña de perversidad y deshonor, que tendrá que ser ventilado en los organismos correspondientes para que responda tanto ella como los demás, por su traición.  
 
Estamos seguras que Miguel Vargas, como todos/as los/as que jugaron con el hambre, la miseria, la desesperación y la ilusión de más de 2 millones de dominicanos que votaron por Hipòlito Mejìa, tendrán que responder, tarde o temprano, por su traición y aunque quieran vender  pactos de deshonor con Danilo Medina, la mejor respuesta ha sido, la que le diò el Senador del PLD Charly Mariotti que lo puso en su puesto y estableció que en el orden de las prioridades del nuevo gobierno, no estaba precisamente, insertar ningún tipo de negociación con Miguel Vargas. Así quedó claro, que el deshonor será  siempre la cultura de los/as mediocres.