El PRD se aboca este 6 de marzo a una contienda interna donde dos candidatos que se baten para alcanzar la nominación presidencial y encabezar la boleta electoral.

 

Para lograrlo, se presentan dos actitudes diametralmente opuestas.  La del pre-candidato presidencial Miguel Vargas Maldonado, que esgrime como bandera fundamental de su campaña, que cuenta con toda la cúpula de la  estructura partidaria, la mayoría de los Diputados/as y de los Alcaldes y Alcaldesas, además del dominio de las finanzas del partido.  Y por otro lado, Hipólito Mejía, que ha calado su pre-candidatura en las bases del PRD y en la gente del pueblo, que ha visto en él un referente para enfrentar con verticalidad y éxito, al Dr. Leonel Fernández, al PLD y a cualquier otro candidato que decida ese partido. 

 

Alrededor de la candidatura de Miguel Vargas Maldonado, se han alineado conductas y actitudes talibanescas y fundamentalistas, alentadas por el concepto que ahora prima dentro del PRD, desde que el Ing. Miguel Vargas, asumió la presidencia, de transformar su estructura en un coto cerrado, que gravite alrededor de un concepto eminentemente empresarial, autoritario, excluyente, individual y elitista.  De ahí fue que impuso como Secretario General a Orlando Jorge Mera y como Secretaria de Organización a Geanilda Vásquez, en contra de la decisión tomada por las bases, de decidir por Guido Gomez Mazara y Tony Peña Guaba.  Miguel Vargas no quería una organización acoplada, equilibrada y con lineamientos claramente opositoras, si no súbditos, que aceptaran el manejo del PRD a su antojo, que pudiera negociar sin contratiempo con el Gobierno y el PLD, y que pudiera utilizar de manera individual sus recursos.

 

De ahí se desprende que la Alcaldesa en el municipio de Sosúa, Ilanna Neumann, una de su mas cercana colaboradora, descendiente de los hijos de Israel, que sufrieron el exterminio en los campos de concentración, se une a esas actitudes alejando de su entorno a quien disienta de ella y  aplicando, lo que hizo posible a Hitler, hacer del exterminio de los Judíos, una doctrina implacable y exterminadora, contra aquellos y aquellas que disintieran de su yugo.  Ha fanatizado sus adeptos, a tal grado, que los que están con Hipólito Mejía, son sus peores enemigos y enemigas.  Y los somete al ostracismo de su burocracia con una ingratitud que apesta y deja muy mal parada su condición de mujer y de militante que recibió todo el apoyo y el trabajo desinteresado de una pléyade de dirigentes y dirigentas que se sacrificaron con todo el fervor, para que ella pudiera ocupar dos veces la diputación y hoy la Sindicatura de ese municipio.  Así le paga esta excelsa Alcaldesa a los que fueron sus incondicionales.  ¡Por  Dios!, adónde vamos a llegar con la prepotente ceguera que se le ha desarrollado a esa jóven mujer, hija de descendientes de Israel y de familia tradicional de este municipio, que ha gozado de toda la bonhomía de la gente que siempre se han rodeado.

 

Con personajes así, ¿es que piensa Miguel Vargas que podamos llegar unidos y unidas en caso de que pudiera lograr alcanzar la nominación presidencial, sabedores de que nadie, ningún pre-candidato, podrá lograr alcanzar el Palacio Nacional, si no es sobre la base de la unificación de todas las fuerzas internas del PRD para derrocar al candidato del PLD?.  Con estas actitudes, no piensen los/as perredeístas que tendremos futuro con  gente llena de altanería, insolencia y de desprecio por la gente de abajo, por los que buscan los votos, por aquellos y aquellas que se fajaron para que ellos y ellas llegaran.  Con estos /as dirigentes que son la cúpula del proyecto del Ing. Miguel Vargas Maldonado, no habrá vida para ninguno de los que se fajan diariamente para mantener vivo el PRD.  Por eso no podemos equivocarnos este seis 6 de marzo.  Hay que darle un golpe brutal de los y las perredeístas de corazón, a los que solamente los utilizan para llegar y luego se alzan con “el santo y la limosna”.  No se dejen embaucar por prebendas y ofrecimientos.  No vendas tu conciencia.  Esos que hoy  te compran, mañana te despreciarán.  Y ahí puedes aquilatar la evidencia de su comportamiento. Estamos jugándonos el futuro del PRD para llegar al Poder.  Está en las manos de toda la militancia del país trazar la línea de Pizarro.  Votar masivamente por Hipólito Mejía, para decir unidos/as: “Llegó Papá” por un mejor país, pero para todos y todas.