Diversos estudios y artículos han señalado el aporte de las micro y pequeñas empresas a la generación de empleo y al producto interno bruto. Los colmados probablemente no sean las pequeñas y microempresas que generen mayor cantidad de empleo directo, pero, como eslabón clave en la distribución de mercancías entre todos los estamentos sociales (aunque mucho más entre los medios y bajos) hacen una contribución mayor mediante la generación indirecta de empleos.

 

Pero, además, los colmados han aportado innovaciones importantes en los hábitos y prácticas económicas de sectores populares, medios y altos.

 

Por ejemplo la incorporación relativamente reciente del pago mediante tarjeta de crédito, que muchos colmados medianos y grandes de los ubicados en barrios y sectores de alto consumo han introducido en los últimos tiempos.

 

Años antes, con la integración del servicio a domicilio motorizado y el pedido telefónico (que combinados constituyen el “delivery”), los colmados dieron un paso importante en su diversificación e implantación en los barrios de clase media alta y alta. Hoy esta modalidad de servicio es la predominante en los colmados que sirven en cualquier tipo de barrio.

 

Otra innovación reciente se produjo en los colmados de los barrios y pueblos más pobres, por iniciativa, esta vez de un programa gubernamental, y es precisamente la incorporación del uso de la tarjeta de débito de los programas de subsidios alimentarios, Solidaridad, que abre las puertas para nuevas innovaciones y aprovechamiento de estos establecimientos en el futuro.

 

Es claro que como en toda actividad económica puede haber practicas y situaciones que requieran regulación y supervisión (ruidos, juegos, etc), no obstante, lo predominante es la contribución a la economía social.

 

Fuente: www.perspectivaciudadana.com