Cuando un Jefe de Estado como Leonel Fernández se tira al ruedo a juramentar las mismas gentes que juramentó en el pasado proceso electivo y comete el desaguisado de utilizar la epidemia del cólera, como una alusión política a sus adversarios, es que las cosas se le han ido de las manos.

 

Cuando un Jefe de Estado como Leonel Fernández, que ha sido divinizado por sus adeptos, canonizado por la iglesia Católica y exaltado por los medios de comunicación, se mueve por todo el país, comprometiendo a los/as miembros/as de la Comisión Política que a la vez son sus funcionarios, a estar presentes con él en estos desaguisos, es porque su gobierno está en el suelo.

 

Cuando un Jefe de Estado como Leonel Fernández, sigue cometiendo yerros, justificando los actos de corrupción de su Gobierno y pretende arrinconar a la oposición utilizando su hegemonía para querer aplastar, sin ver más allá de lo que esto podría contribuir a seguir erosionando su ya maltrecha simpatía, es por que él no le ve una salida airosa ni para  su gobierno ni para el PLD.

 

Utilizar como una mofa o un chiste, un grave problema epidemiológico como es el cólera, que tiene toda la cobertura de convertirse en una pandemia de consecuencias tan demoledoras como es el anuncio que ha hecho la Organización Mundial de la Salud, de que esta epidemia arrastraría consigo mas de 200 mil personas, abarcando ya no sólo nuestra isla, si no también otros países, el problema implica una enorme reflexión de parte de cualquier  gobierno, que no sea dirigido de manera insensata, politiquera e inhumana, como lo es el que preside el Dr. Leonel Fernández y el PLD.

 

Por eso Fabular, de manera grosera y politiquera con lo que debe tener a un gobierno  sobrecogido, angustiado  y  poniendo todos sus instancias de poder  dirigidas a contener este posible brote en nuestro pais, nos dice, que Leonel Fernández ha  perdido  la lógica de sus acciones.

 

Aunque reconozcamos que estos sofismas  le han servido perfectamente para  entronizarse en el poder, no es menos cierto que también han contribuido   a envilecerlo de tal manera que ha perdido la racionalidad que lo caracterizaba para darse cuenta que no es verdad ya que cualquier cosa que haga, va a ser refrendada por  los electores, que aunque pudo alienar  con prebendas y compra de conciencia con los recursos del Estado, ya han ido despertando de ese letargo, pavoroso y menospreciante, para retomar de nuevo  su destino, con la decisión definitiva de sacar este lastre peledeísta del poder en el 2012.

 

El derrumbe es inminente.  No hay fuerza capáz de contenerlo.  Porque cuando un pueblo llega a identificar su oprobiosa realidad, que ha sido diluida en promesas no cumplidas,  aunque le haya costado tiempo retomar el rumbo que ha comprobado  ha sido equivocado, cuando lo hace, no hay retroceso, y definitivamente, el pueblo ha decidido ya, que el PRD será el camino definitivo que lo llevará a la reivindicación de sus necesidades mas sentidas a través de un referente que ha hecho elevar su simpatía, convirtiendo a “Llegó Papá”  como el canto señero del triunfo en el 2012.