En los barrios  de nuestro país   se estila que cuando los ciudadanos  dicen una cosa y hacen otra,  en el argot popular se les  tilda de bulteros y por tal razón la proliferación de esa conducta se ha convertido en una cultura de característica vergonzosa.
 
Ya todo lo que se hace, se cualquieriza;  y hasta la democracia la han  convertido  en un hacer y no hacer. Bulto  porque ha sido tan disminuido el  sistema  socio-político  que ya nadie cree en ella como esquema  de   control, de forma tal que la democracia representativa ha sido caricaturizada y presentada como una meretriz que se une al mejor postor.
 
Mucho se ha hablado de la necesidad de sustituir los esquemas de la democracia representativa por un mejor estilo de control y organización social representado en la denominada Democracia Participativa, de manera que los diferentes sectores de la sociedad no solo se sientan representados sino que participen activamente en las tomas de decisiones  y medidas que fortalezcan las formas de convivencia.
 
En esos criterios se incluyen las principales instituciones del estado, llámese gobierno central, Congreso nacional, Cuerpos policiales y militares y hasta el aparato judicial, en todos  ellos se ha ejercido una práctica que por la falta de credibilidad del pueblo en sus resultados, no pasan de ser más que bultos.
 
La constitución promueve la Democracia Participativa. Queda claro que los métodos participativos que se usaron para promover dicha modificación, no eran otros que apetencias particulares. Hoy nos enfrentamos a un nuevo estilo de gobernar, la población aprueba con 80 % de aceptación la gestión de   Lcdo. Danilo Medina. Todos esperamos  la  practican popular  en los barrios del decir que se va hacer algo se cumpla, para que no quede en mero bulto.
 
 
 fue una acción para darle un paño con pasta a la vieja democracia.
 
Y el resultado de todo eso es que hoy, la creencia general es que la democracia que vivimos no es otra cosa mas que un gran bulto…