A usted, que ama la belleza y la poesía en cada bolero
 
 Cada cierto tiempo, el mundo romántico disfruta la presencia de artistas, cantantes y compositores que es imposible hablar o escribir de romances y boleros, sin mencionar sus nombres.
 
Ellos forman parte, de las leyendas musicales de nuestros pueblos. No, no vamos siquiera a mencionar algún nombre. Esa es parte de la tarea suya. Tememos dejar fuera a  cientos de ellos.
 
Ellos son entonces, los padres de las canciones irrepetibles que forman parte de nuestros más caros recuerdos.
La canción del adiós, de la despedida, de la eterna espera del ser amado, de la distancia, son parte de la multivariedad temática del bolero.
 
Por eso el bolero es rico en temas que tocan lo más profundo del ser humano. De ahí, la tanta identificación con este género musical.
 
“Ay amor, ya no me quieras tanto” cantan los Panchos. Dyango culpa al “primer beso” y Braulio canta de la amada como un velero para “navegar en ella”Nuestro juan Lockward define la vida de su amada como una “página blanca”…
 
¿Dígame usted si no son poesías?. Poesías puras salidas de almas enamoradas y dolientes. Poesías de hombres y mujeres de nuestros campos y ciudades. Solo que cargadas de amor, dolor, ternuras y amarguras con notas de triste melancolía y honda ansiedad.
 
Razón tiene el Nélson de Brasil, cuando indaga con dolor quién fue el que nunca en la vida ha tenido una decepción amorosa…y que antes, muchos años antes que él, ya cantaba Leyva de Argentina describiendo esa experiencia como “tortura de amor”.
 
El bolero, es capaz de transmitir tanta “emoción y pasión loca”, que nuestro Colás Casimiro conmina a la amada que duda, a preguntarle “a la brisa de la tarde” y Lockward, con sus boleros con sabor a sal y brisa marina asegura a la enamorada, que aunque él la olvide…”ella nunca en la vida le habrá de olvidar”
 
Boleros para escuchar bajo estrellado y luna en plenilunio, o en tarde gris y cielo plateado mientras nos deleitamos con Yanés y sus Lágrimas del Alma o nuestra Sonia Silvestre preguntar atormentada Por qué llora la tarde. Tal vez el Tito de Puerto Rico quiera susurrarnos casi hablado, el Cigarrillo la lluvia y tu…
 
Escuchar boleros solos o acompañados. Usted dirá. De lo que puede estar seguro, es que el recuerdo saldrá a borbotones y la plática si está entre amigos será más fluida y amena…o si se encuentra solo, la nostalgia y la melancolía tomarán su lugar y escuchará ”su risa loca, y experimentará que la “distancia no es el olvido porque usted no concibe esa razón”.
 
Y entonces, al correr de los años, cuando sintamos que nos agotamos como la Poza del Castillo y veamos caer los “hilos de plata de nuestra juventud, iremos alma con alma por el mundo, sin más testigo de nuestro amor, que el corazón”.
 
Sencillamente, cosas del bolero “por culpa de una noche de verano”.