Los camiones se ven obligados a ralentizar su marcha, congestionan la vía, lo que, medido en tiempo, impide el flujo habitual de vertido de basura. Además, el vertedero cierra a las diez de la noche.
Acondicionar el tramo carretero cuesta cerca de 20 millones de pesos, informa el alcalde.
Pide ayuda. Se queja de que muchas veces se le reclama “lo que no puede hacer”.
Lo dice apenas comenzando un período de 6 años de gobierno. ¡Ciudadanos y ciudadadanas, ya estamos advertidos!
El gobierno de la ciudad capital recibe 123 millones de pesos mensuales. Regala –no hay mejor palabra- a la Liga Municipal Dominicana 7 millones de pesos mensuales, 84 millones al año. Una suma similar, el ayuntamiento de Santo Domingo Este. No sé cuanto “aportan” los gobiernos de Santo Domingo Norte y Santo Domingo Oeste.
¿No podrían ponerse de acuerdo los gobiernos del gran Santo Domingo para rehacer el kilómetro y medio de carretera?
¿No podrían contribuir las empresas recolectoras que se benefician de la basura?
La explicación que ofrece el alcalde capitaleño, lejos de aclarar, preocupa.
¿Tomadura de pelo o irresponsabilidad?
Fuente: www.perspectivaciudadana.com