El final del proceso de mando distorsionado que ha mantenido el Ing. Miguel Vargas Maldonado concluye este 19 de julio. Legalmente hablando, atendiendo los Estatutos del PRD y una Certificación expedida por la Junta Central Electoral, el mando del actual Presidente, perime en esa fecha, y de ahí en adelante, el partido se queda sin cabezas legítimas representativas, y hay que nombrar una Comisión, que dirija el PRD hasta que se realice la Convención.
No hay de otra. Aunque Miguel y sus adláteres estén apostando a la legalidad que les han otorgado las altas cortes, atendiendo la genuflexa actitud que han manifestado los Jueces que las componen, conocedores como somos, de los favores que deben reciprocar a Leonel Fernández, quien les nombró
precisamente, para que cumplieran sus designios, en el momento que lo necesitara, tal y como se pudo palpar en las decisiones tomadas a favor de Miguel Vargas Maldonado, indudablemente que ahora, en este plazo fatal que se le avecina, sólo apuestan, a que volverán a tener ganancia de causa, aunque eso implique, que estos se atrevan a transgredir nuevamente, los cánones del mantenimiento de la democracia.
Para fijar la fecha de la Convención se necesita reunir la Comisión Política y luego el Comité Ejecutivo Nacional, que tendrán como el punto más importante de la agenda, ratificar la fecha de la Convención, nombrar la Comisión Organizadora que dirigirá el proceso y el partido, hasta que sean elegidos y elegidas las nuevas autoridades. Así está asentado en los Estatutos y no es Miguel Vargas ni nadie que puede transgredir lo que está pautado.
No hay de otra; los/as perredeístas que tenemos conciencia de que el partido hay que rehacerlo, debemos abocarnos a articular una reingeniería organizacional, política e ideológica, porque no se puede seguir con estos espectáculos de mal gusto, y a la vez tener en las filas personas que sólo les interesa el partido para lucrarse de manera personal y que han hecho de la traición un deporte lucrativo. Debemos ponernos a la vanguardia para que las próximas contiendas, representen el flujo de una nueva mentalidad de hombres y mujeres que ocuparán los cargos públicos para reivindicar la memoria del Dr. José Francisco Peña Gómez.