Cierto que entendemos, que los pueblos alcanzan su desarrollo y progreso a través de la educación.
Lo sabemos. ¡Qué bueno que lo saben por igual nuestras autoridades que nos gobiernan.
 
Por supuesto cada presidente en su debido momento enarbola planes y proyectos para insertar al país en los rieles de la competitividad.
 
Años van, años vienen, partidos alcanzan el poder y como nación, permanecemos sumidos en un letargo que esperamos no sea para siempre. Aunque hay que recordar, en corrupción sobrepasamos a muchos países de América y del mundo.
 
Tal es nuestro grado de somnolencia y aceptación a todo, que se recuerda la expresión de un ex-gobernante dominicano al tildarnos de ineptos para conceptualizar.
 
Nos inclinamos a creer, que buena parte de nuestras expectativas de desarrollo, descansa en la calidad de educación que reciban nuestros estudiantes en colegios y escuelas públicas.
 
Se da a conocer a la opinión pública, de una novedosa modalidad en  que se pretende trabajar con el pensamiento crítico donde el estudiante pueda sentirse en libertad de preguntar los porqués de lo que observa y ocurre en su entorno y fuera de él.
 
Un estudiante consciente, demandará un cuerpo de docentes bien preparados y con la mejor disposición de sembrar en sus alumnos el sagrado deber hacia la Patria.
 
Tenemos que volver a tener desde las escuelas líderes estudiantiles que sepan, que tengan muy en cuenta, que también les importa a ellos, los problemas sociales que sepultan a sus propias comunidades.
 
A ellos, por haber llegado a esa etapa de sus vidas a ser conscientes de la brecha social que encadena y envilece.
 
Las grandes transformaciones que suceden en muchas naciones de nuestra América no suceden porque sí… Se debe entre otros muchos factores, a la mentalidad abierta, decidida y valiente de sus gobernantes y colaboradores.
 
Muchos de ellos con ideas revolucionarias muy avanzadas y que una vez puestas en ejecución, han hecho posible esas transformaciones.
 
Los cambios sociales no se logran en 24 horas. A veces, hay que enfrentar luchas muy serias y agresivas de personas e instituciones muy respetadas en la sociedad, pero que su capacidad mental en esos campos, no les alcanza para vislumbrar las luces de un nuevo día.
 
Esperamos se cumplan los proyectos que se afirma, tiene el gobierno a favor de la educación dominicana.
  
Que se inicien los mismos, se les dé continuidad y respaldo total. Solo así lograremos tener el ciudadano que tanto necesitamos.
 
Necesitamos con urgencia, más voces disidentes y contestatarias.
 
Según la CEPAL, el alto porcentaje de embarazos en América Latina y El Caribe se debe entre otros factores, a la falta de educación y a la pobreza.
 
Pobreza en la que estamos sumidos debido en buena parte, a los altísimos niveles de corrupción  que se encuentra nuestro país.
 
Más corrupción, es igual a más pobreza y menos educación.